¿Por qué debe prohibirse el uso de unicel en la industria alimenticia en México? II/II

Regulación para el consumo de unicel dentro de la República mexicana

Una vez comparado el ámbito internacional, es necesario analizar el impacto y regulación con el que cuenta el unicel en México. Si bien la prohibición dentro del país puede parecer un tema complejo y debatible, es innegable la situación crítica que el país atraviesa debido al incorrecto manejo de desechos. El tema de unicel cobra relevancia en la Ciudad de México, Guadalajara o Monterrey, lugares con el mayor deshecho de residuos sólidos del país.[1] Después de analizar el problema que implica el reciclaje de este material es clara la solución: la prohibición total del unicel.

Contrario a esto, es posible observar la falta de regulación medioambiental en México. Si bien el uso y desecho del unicel ha sido un tema poco debatido dentro del sistema legal mexicano, en años recientes ha ganado relevancia. En México, el unicel es considerado como un residuo de manejo especial, lo cual está estipulado en la NORMA Oficial Mexicana NOM-161-SEMARNAT-2011, que establece los criterios para clasificar a los Residuos de Manejo Especial (RME) y determinar cuáles están sujetos a Plan de Manejo.[2] De esta manera, el residuo de unicel no debe de ser tratado como cualquier tipo de desecho y ante su incorrecta deposición hay multas que pueden ser ejercidas. Sin embargo, la NOM es ineficaz. Dentro de la reciente legislación existe una iniciativa de ley propuesta por el senador, Juan Gerardo Flores Ramírez, del Partido Verde: “INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE REFORMAN LOS ARTÍCULOS 7, 19, 33, 98 y 106 DE LA LEY GENERAL PARA LA PREVENCIÓN Y GESTIÓN INTEGRAL DE LOS RESIDUOS, en materia de reciclaje de unicel.”[3]

La iniciativa busca un manejo efectivo de desechos de unicel y propone una cultura del reciclaje agresiva. Dentro de la propuesta, es mencionada la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de Residuos (LGPGIR),[4] con ciertos artículos enfocados en la prevención y en el manejo de desechos. Esta ley está fundamentada en el artículo 4º constitucional.  El manejo y el seguimiento que debe llevar el RSU está estipulado en el artículo 7º de la LGPGIR, del titulo segundo: Distribución de competencias y Coordinación, Capitulo Único, Atribuciones de los tres Órdenes de Gobierno y Coordinación entre Dependencias, el cual establece lo siguiente:

  1. Expedir las normas oficiales mexicanas que establezcan, entre otros, los criterios de eficiencia ambiental y tecnológica que deben cumplir los materiales con los que se elaborarán productos, envases, empaques y embalajes de plásticos y poliestireno expandido que al desecharse se convierten en residuos. Dichas normas deberán considerar los principios de reducción, reciclaje y reutilización en el manejo de los mismos.[5]

Si bien la iniciativa expone la posibilidad de un tratamiento eficiente, no logra resolver el problema de contaminación actual ni busca la manera de reducir el impacto medioambiental. Tampoco resuelve la falta de una cultura del reciclaje. Por lo tanto, es improbable que esta iniciativa tenga un efecto relevante para la preservación del medio ambiente, al ignorar los residuos preexistentes. Además, ignora los problemas de salud derivados del uso de contenedores de unicel, cuando estos entran en contacto con bebidas o con alimentos. Como resultado de esta regulación laxa y poco objetiva, es posible afirmar que la solución para México es la prohibición del unicel, al menos, dentro de la industria alimenticia. Por lo cual, en su caso, esta prohibición no tendría por qué influir en el uso de unicel dentro de la construcción.

De manera análoga la iniciativa de ley, en ningún sentido, contempla la prohibición del unicel, argumentando la relevancia, la conveniencia y el uso de este material dentro de México. En este punto es necesario considerar la influencia que la industria del unicel tiene dentro de la toma de decisiones en el sistema legal mexicano, puesto que esta prohibición afectaría negativamente los ingresos de esta industria. Aunque este hecho representa una gran falla para el sistema de protección medioambiental; al mismo tiempo, la falta de regulación sobre el unicel puede ser considerada anticonstitucional acorde al mencionado artículo 4º que señala: “Toda persona tiene derecho a un medio ambiente sano para su desarrollo y bienestar. El Estado garantizará el respeto a este derecho. El daño y deterioro ambiental generará responsabilidad para quien lo provoque en términos por lo dispuesto en la ley.”[6] Con todo lo dicho, es evidente la necesidad de una regulación eficiente y con las instituciones necesarias para salvaguardar el medio ambiente.

Propuesta de prohibición de unicel dentro de la industria alimenticia en México

Una vez que ha sido evaluado el daño del unicel en México, la solución más viable y eficaz es la prohibición del uso de unicel dentro de la industria alimentaria. El uso de este material es irresponsable tanto por parte del gobierno como por la sociedad. Un ejemplo de una empresa que cambio su manera de empaquetar la comida es McDonald’s, quien cambió el uso de unicel al uso de cartón.[7] Así, McDonald’s demostró que dejar de usar envases de poliestireno no solo es viable, sino que es más fácil de lo esperado. En sí, la prohibición de empaques de unicel requería la creación de una ley que estipule las acciones necesarias para su cumplimiento. Dicha ley requeriría de medidas pecuniarias que van desde infracciones por su uso hasta multas. Este artículo no niega que la solución es compleja, dadas las condiciones de México, particularmente, en el manejo de residuos por falta de infraestructura, pero es una medida necesaria para proteger el medio ambiente y la salud de todos los ciudadanos.

Ixchel Daniel Martínez. Estudiante de la licenciatura en derecho del CIDE.

NOTA: Las opiniones y datos contenidos en este documento son de la exclusiva responsabilidad de su(s) autor(es) y no representan el punto de vista del CIDE como institución.

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[1] Cuauhtémoc Ochoa Fernández, “Norma Oficial Mexicana Nom-161-Semarnat-2011, Que Establece Los Criterios Para Clasificar A Los Residuos De Manejo Especial Y Determinar Cuáles Están Sujetos A Plan De Manejo.” Diario Oficial de la Federación. 20. Consultado el 25 de noviembre de: http://www.profepa.gob.mx/innovaportal/file/6633/1/nom-161-semarnat-2011.pdf

[2] Cuauhtémoc Ochoa Fernández, “Norma Oficial Mexicana Nom-161-Semarnat-2011. Anexos normativos, fracción IV.” Diario Oficial de la Federación. 20. Consultado el 25 de noviembre de: http://www.profepa.gob.mx/innovaportal/file/6633/1/nom-161-semarnat-2011.pdf

[3] Juan Gerardo Flores Ramírez, “Iniciativa con proyecto de decreto por el que se reforman los artículos 7, 19, 33, 98 y 106 de la ley general para la prevención y gestión integral de los residuos, en materia de reciclaje de unicel.”  1. Recuperado el 14 de noviembre de: http://www.senado.gob.mx/comisiones/medio_ambiente/docs/iniciativas/INIC102-EXP1972.pdf

[4] “Ley General para la prevención y la gestión integral de los Residuos” Última reforma publicada DOF 22-05-2015. Recuperado el 25 de noviembre de: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/263_220515.pdf.

[5] “Ley General” Última reforma publicada DOF 22-05-2015. p 8.

[6] Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Ultima reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 15 de septiembre de 2017. Recuperado el 22 de noviembre de: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/1_150917.pdf

[7] BBC Mundo, “¿Por qué cada vez más ciudades prohíben el poliestireno?” BBC Mundo. Recuperado el 17 de noviembre de: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/07/150701_poliestireno_prohibicion_lp

 

¿Por qué debe prohibirse el uso de unicel en la industria alimenticia en México? I/II

“There is no such thing as ‘away’.

When we throw anything away,

it must go somewhere”[1]

-Annie Leonard

 

Todos los días vemos pasar a cientos o miles de personas que suelen llevar un vaso de café en la mano. Esta bebida tiende a ser depositada en ligeros vasos de unicel, tan comunes para nosotros que no es usual pensar en el daño que este producto ocasiona al planeta. La (sobre) utilización del unicel no solo es apreciable dentro de la industria del café, sino que es un problema sistemático dentro del país. La industria alimenticia en México ha tendido a utilizar contenedores compuestos por poliestireno expandido, comúnmente llamado unicel[2], los cuales presentan bajos costos y una vida útil corta (de un solo uso).

Para la industria alimenticia, los aspectos “positivos” de utilizar contenedores desechables de unicel es que tienden a ser baratos y “ahorran” la limpieza de otro tipo de contenedores. No obstante, no todo es positivo a la hora de consumirlos. El uso de este tipo de productos acrecienta el problema de contaminación producida por los seres humanos a nivel mundial, el cual se ha ido transformando en un tema controversial alrededor del mundo. Entonces, ¿por qué debe de prohibirse el uso de contenedores de unicel en la industria alimentaria en México? El uso de productos de unicel desechables, usados dentro de la industria alimentaria en México, debe de prohibirse al ser un material biológicamente no biodegradable y altamente contaminante para el medio ambiente[3].

Antes que nada conviene aclarar ciertas ideas, el unicel es un derivado del petróleo, cuyo nombre científico es poliestireno expandido[4]. Su principal derivado es el estireno, un compuesto químico que ha sido catalogado como cancerígeno, de acuerdo a la Agencia de Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades de Estados Unidos de América (ATSDR).[5] Debido a los compuestos químicos con los que es fabricado, el unicel o poliestireno es un material no biodegradable: “la naturaleza sólo puede dividir su estructura en moléculas mínimas, pero no biodegradarlo.”[6] Una vez que el unicel es desechado, este comienza a fragmentarse en piezas cada vez más pequeñas, hasta llegar a convertirse en micro partículas.[7] Dentro de los basureros el desecho de unicel cuenta con dos opciones: puede ser desechado como relleno sanitario o puede ser incinerado. El proceso de incineración del unicel, y de la basura en general, es un procedimiento delicado, al implicar temperaturas sumamente altas dentro de las cuales los residuos emiten gases. Dichos vapores y gases han sido catalogados por el Buró Nacional del Centro de Estándares para la Investigación del Fuego de Estados Unidos de América como altamente dañinos.

Desecho y reciclaje de unicel en México

Debido a su complicado manejo y reciclaje, en México solamente existe una fábrica para el reciclaje del unicel, la cual es propiedad de la compañía de plásticos Dart de México. Dicha compañía limpia los productos de unicel ya usados, los compacta y les elimina el aire de su estructura para finalmente transformarlo en pequeñas esferas de poliestireno que podrán ser usadas para la creación de otros objetos a partir de éstas.[8] La capacidad actual de la fábrica de reciclaje es de 400 toneladas anuales, lo cual representa el 0.00004% del unicel consumido. Sin embargo, al considerar el volumen de unicel consumido dentro del país, la cual asciende a más de 100 mil toneladas de unicel anualmente[9], y que el país cuenta únicamente con una planta de reciclaje, es posible ver que el reciclaje no es una opción realista. De la misma manera, el unicel es aproximadamente 95% aire y 5% material[10]; por lo cual, tiende a ocupar cantidades masivas de espacio sin transportar una cantidad importante de peso neto. De manera análoga, es necesario considerar que la fábrica de reciclaje está ubicada en el Estado de México, al centro del país, lo cual implicaría que el desecho proveniente del interior de la República debe ser transportado hasta la planta de tratamiento, situación poco probable.

En el caso actual, de contar únicamente con la recicladora al centro del país, sería necesario crear una logística y cadena de reciclaje que implicase tanto a los gobiernos municipales, para la separación del unicel de los desechos normales, hasta la recolección estatal y federal. Una vez que se obtuviera dicha recolección debería de ser transportada hasta el Estado de México para lograr el propósito de reciclar este material. Con todo esto, no es realista afirmar que es posible reciclar la mayor parte del unicel consumido en México, al menos en la actualidad.

Impacto medioambiental

Al analizar el impacto dentro del medio ambiente del uso derivados del petróleo, entre ellos el unicel, resultan particularmente dañinos al ser materiales no biodegradables o productos cuyo tiempo de biodegradación es de cientos o de miles de años. El impacto de la contaminación es aún mayor en los ecosistemas acuáticos, puesto que gran parte de los desechos sólidos y químicos terminan en los océanos. Para ciertos seres vivos como tortugas, cetáceos y peces, este tipo de basura suele parecerles comida y al ser ingeridos suelen ocasionar bloqueos del sistema gástrico, lo cual resulta en su muerte.[11] Otra de las maneras de observar el problema de la basura en los océanos es la creación de islas flotantes de basura alrededor del mundo, debido a la acumulación masiva de desechos en el mar.[12] El tamaño estimado de una de estas islas es dos veces mayor al territorio estadounidense y es, hasta ahora, la isla de basura flotante más grande descubierta en el mundo.[13] No obstante, no es la única.

Debido a este fenómeno, en años recientes han empezado a publicarse estudios académicos que buscan analizar y comprender la extensión y la complejidad del problema de la basura dentro de los océanos. Ejemplos de esta basura van desde redes de pesca tiradas al mar, hasta piezas de plástico en más de la mitad de los tractos digestivos de las especies que viven en el mar o dependen de éste como las aves costeras.[14] En este contexto resulta particularmente dañino el uso de unicel, tal como explica el estudio del biólogo Bum Gun Kwon y otros, quienes analizan el impacto del poliestireno encontrado a la orilla del mar. En dicho estudio es posible ver el nivel de desechos plásticos ya está presente en muestras de agua sin residuos visibles integrados en las partículas de arena. El fenómeno de residuos resulta peor en las regiones costeras debido a las concentraciones humanas y a una mala cultura de desecho y de separación de la basura en estas regiones.[15] Dentro de los estudios académicos también destaca el estudio realizado por José Debarrik quien juntó toda la investigación creada hasta el 2002 sobre el impacto del plástico en los ecosistemas acuáticos. En su estudio demuestra que más del 75% de los especímenes de tortuga boba tenían residuos plásticos en su sistema digestivo.[16] Y este tipo de residuos empieza a ser una constante en todos los animales que viven del mar.

Efectos dañinos para la salud

En el ámbito de consumo humano, el mayor peligro con el uso de unicel es que su componente básico es estireno, el cual, como fue mencionado antes, es un químico catalogado como cancerígeno. Dicho compuesto, al entrar en contacto con el calor emite una serie de compuestos químicos dañinos para la salud. Tal como expone el proyecto Ecovia y el Sierra Massachusetts Club: “La exposición prolongada al estireno ha sido relacionado con daños hacia el sistema nervioso central desarrollando dificultad para dormir, trastornos neuróticos, depresión, dolores de cabeza frecuentes e incluso efectos en la función hepática y en la sangre.”[17] A la vez este químico ha sido relacionado con cambios hormonales que afectan especialmente el sistema reproductivo de las mujeres expuestas a vapor de estireno durante la creación del unicel.[18] Además ha sido comprobado sus efectos cancerígenos en roedores y el uso de dicho componente sigue siendo un aspecto polémico para el consumo humano. Debido a estas consecuencias, en años recientes se ha empezado a prohibir en ciertas partes del mundo.

Prohibición del uso de unicel alrededor del mundo

Una vez analizados los principales daños derivados del uso de unicel, es posible entender por qué el uso de unicel no está permitido en varias partes del mundo. En 2016, la ciudad de Nueva York emitió una ley para la prohibición del uso de contenedores de unicel para la comida y las bebidas emitidas por los restaurantes de dicha ciudad.[19] Esta prohibición fue propuesta por el alcalde Bill de Blasio, siendo la primera entidad en la cual la prohibición abarcase no solo el territorio de la ciudad, sino del estado completo. La prohibición es especialmente relevante en el ámbito mundial, al considerar que la ciudad de Nueva York es una de las ciudades con mayor cantidad de residuos sólidos emitidos por persona al día.[20]

Esta regulación había sido propuesta desde hacía casi cuatro décadas por otros dos alcaldes de la ciudad, siendo rechazada cada vez que era propuesta la prohibición del unicel. El rechazo a este material venía desde las empresas manufactureras de unicel, hasta los vendedores de comida. Al final el propósito de prohibir dicho material se concretó. A los vendedores se les dio un plazo de un año para adaptarse a la nueva regulación y para encontrar otra manera de empaquetar sus alimentos. Con esta nueva ley, la ciudad de Nueva York ahora forma parte de las más de 70 ciudades y delegaciones en Estados Unidos que prohíben el uso de unicel dentro de la industria alimenticia.[21]

Algunos de los estados más relevantes son Seattle[22] quien busca no solo eliminar el uso de unicel, sino lograr una reducción importante de la cantidad de residuos emitidos; Portland prohibió la utilización del unicel para empaquetar alimentos, lo cual implica una prohibición total de empaques de poliestireno.[23] Además, otras ciudades en Estados Unidos han establecido prohibiciones y multas para prevenir el uso y consumo de unicel dentro de dicho país. Con ello, estos estados van uniéndose al movimiento “zero waste” o cero basura, el cual ha sido promovido por personas como Lauren Singer[24] y Bea Johnson[25].

El caso de Estados Unidos cuenta con grandes diferencias que deben de ser consideradas a la hora de debatir la relevancia de las prohibiciones de unicel dentro de su territorio. Una de las primeras diferencias es la eficacia con la que el unicel desechado es llevado a plantas especializadas en el reciclaje de este producto, puesto que el porcentaje de reciclaje del unicel asciende hasta el 30%.[26] Aunado a esto, la economía estadounidense influye en la capacidad y en la infraestructura con la que este país cuenta para el reciclaje y aprovechamiento del material reciclado, en donde, además es visto como un negocio rentable. Asimismo, el tema de la prohibición de recipientes de unicel ha empezado a cobrar relevancia en el ámbito mundial, especialmente en las grandes metrópolis del mundo como Toronto o Paris, las cuales empiezan a debatir la posibilidad de prohibir dicho material, junto con otros productos altamente contaminantes, como los popotes o las bolsas de plástico.

Ixchel Daniel Martínez. Estudiante de la licenciatura en derecho del CIDE.

NOTA: Las opiniones y datos contenidos en este documento son de la exclusiva responsabilidad de su(s) autor(es) y no representan el punto de vista del CIDE como institución.

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[1] Annie Leonard. Greenpeace USA.

[2] Asociación Nacional del Poliestireno Expandido, “Producto.” Asociación Nacional del Poliestireno Expandido (ANAPE) Recuperado el 17 de noviembre de: http://www.anape.es/index.php?accion=producto&subaccion=proceso-de-fabricacion

[3] Bum Gum Kwon, et. Al. “Regional distribution of styrene analogues generated from polystyrene

degradation along the coastlines of the North-East Pacific Ocean and Hawaii” 46.

[4] FORMACEL “Poliestireno Expandido” FORMACEL recuperado el 16 de noviembre de: http://www.formacel.com.mx/poliestireno-expandido-unicel.html

[5] Eduardo Juárez Javier, et. Al., “Estudio de factibilidad para la elaboración de impermeabilizante a través del reciclaje de unicel” Tesis para obtener el título de Ingeniero Industrial. Instituto Politécnico Nacional (IPN), 2016, i.

[6] FORMACEL “Poliestireno” http://www.formacel.com.mx/poliestireno-expandido-unicel.html

[7] Bum Gum Kwon, et. Al. “Regional” 362.

[8] FOREMEX. “Reciclaje de Unicel.” FOREMEX. Recuperado el 15 de noviembre de: http://www.foremex.com.mx/blog/reciclaje-unicel.html

[9] FOREMEX. “Reciclaje.” http://www.foremex.com.mx/blog/reciclaje-unicel.html

[10] ANAPE, “Producto.” ANAPE. Recuperado el 17 de noviembre de: http://www.anape.es/index.php?accion=producto&subaccion=proceso-de-fabricacion

[11] José G.B. Derraik, “The pollution of the marine environment by plastic debris: a review.” El Sevier. 844- 845.

[12] Bum Gum Kwon, et. Al. “Regional” 359-360

[13] El País “El mayor vertedero del mundo está en el océano Pacífico” Recuperado el 18 de noviembre de: https://elpais.com/sociedad/2008/02/05/actualidad/1202166014_850215.html

[14] Derraik “The pollution” El Sevier 844- 845.

[15] Bum Gun Kwon, “Global styrene” El Sevier. 360.

[16] Derraik “The pollution” El Sevier 846.

[17] John D. Keenan et. Al. “Re: Testimony Supporting H.2087, An Act to Restrict the Use of Polystyrene” Sierra Massachusetts Club. 17 de junio de 2013. Recuperado el 22 de noviembre de:

Haz clic para acceder a testimony%20-%20polystyrene.f.pdf

[18] Proyecto Ecovia “Poliestireno Expandido ‘Hielo seco’Proyecto Ecovia. Recuperado el 24 de noviembre de: http://www.proyectoecovia.com/uploads/73c61c17cc20c499fec6a3e14f687fe6.pdf

[19] Vicente Jiménez “Nueva York prohíbe los envases de poliestireno de la comida rápida” El País. Recuperado el 23 de noviembre de: https://elpais.com/internacional/2015/01/08/actualidad/1420745260_408510.html

[20] Hoy Digital “Nueva York enfrente el monumental reto de la basura y el reciclaje” Hoy Digital. Recuperado el 24 de noviembre de: http://hoy.com.do/nueva-york-enfrenta-el-monumental-reto-de-la-basura-y-el-reciclaje/

[21] BBC Mundo, “¿Por qué cada vez más ciudades prohíben el poliestireno?” BBC Mundo. Recuperado el 17 de noviembre de: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/07/150701_poliestireno_prohibicion_lp

[22] Meg Moorehead “A RESOLUTION establishing new recycling goals for the City of Seattle and providing direction on waste-reduction programs and solid waste facilities.” FISCAL NOTE FOR NON-CAPITAL PROJECTS. Recuperado el 20 de noviembre de 2017 de: http://clerk.ci.seattle.wa.us/~public/fnote/30990.htm

[23] The City of Portland, Oregon “Polystyrene foam container ban.” The City of Portland, Oregon. Recuperado el 22 de noviembre de: https://www.portlandoregon.gov/bps/article/591797

[24] Lauren Singer, “About Lauren” Trash is for Tossers. Recuperado el 25 de noviembre de: http://trashisfortossers.com/about-lauren/

[25] Bea Johnson, “Zero Waste Home” ZeroWasteHome. Recuperado el 27 de noviembre de: https://zerowastehome.com/about/bea/

[26] Axel Sánchez. “Reciclaje de unicel, un negocio desperdiciado.” El Financiero. Recuperado el 18 de noviembre de: http://www.elfinanciero.com.mx/archivo/reciclaje-de-unicel-un-negocio-1.html