Xi Jin Ping: el reflejo de una tradición política y jurídica centralizada II/II

Mao: líder de la República Popular China

La República Popular China fue finalmente instaurada, bajo el nombre de la Liberación, en el año 1949 y Beijing, que significa capital del norte, es nombrada capital. La primera meta de la recién instaurada República Popular fue “[…] liquidar toda resistencia de las fuerzas nacionalistas y lograr la ocupación del territorio chino, con excepción de Taiwán […] e islas adyacentes”[1]. Taiwán es la actual República China, refugio de los últimos descendientes de la dinastía Qing y miembros del Kuomintang.

A pesar de que Mao luchó por un cambio en el poder político, la estructura confuciana sigue presente. Retomando a Eugenio Anguiano, explica que el triangulo de poder sólo cambia a diferentes nombres, pero que la estructura es la misma. No se pierde la esencia de los tres elementos antes mencionados: doctrina, mandarines y militares. La doctrina equivale a Marxismo, Leninismo y pensamiento Mao; los mandarines son el partido comunista; y el papel del Ejército Popular de Liberación corresponde al antiguo militar. Dentro del triángulo sigue la sociedad y encima de todo existe el presidente imperial, Mao.[2] La estructura general queda igual, sin embargo, existe un ligero contrapeso por parte del partido, es poco, pero existe.

La descentralización en Mao desde el punto de Kelsen

Mao asume un poder que ninguno de los posteriores presidentes ha podido alcanzar, un ejemplo es que fue el único presidente con cargo vitalicio (hasta la reciente decisión de darle el cargo vitalicio a Xi Jinping). El cambio más importante es que la legislación recae en el Partido Comunista de China y, al ser el único partido, todo el poder recae en esta institución y es identificable un seguimiento a la centralización de poder. La figura de Mao sufre una pequeña descentralización, pero no pierde las características de gobernar como un órgano centralizado. Entonces, cabe afirmar, que el modelo centralizado de poder sigue ejerciendo en China, a pesar del derrocamiento de los emperadores.

Deng XiaoPing

El régimen de Mao Zedong termina en el año 1976 con su muerte y como su sucesor llega Deng XiaoPing después de una pequeña lucha política.[3] Es importante recalcar que después del Gran Salto Adelante y la Revolución Cultural, Mao aún sigue siendo admirado por la población china. Un ejemplo es el retrato de Mao que está entre Tianmen Square y la Ciudad Prohibida puesto que dicho retrato es pintado cada año. Existe un dilema en la sociedad china entre las cosas que consideran buenas de Mao, como la Liberación, y las consecuencias terribles que trajeron la Revolución Cultural y el Gran Salto Adelante consigo, como el genocidio involuntario por malas decisiones administrativas.

Deng Xiaoping es encargado de varias reformas, especialmente en el ámbito económico que empezaron abrir el país en el espacio internacional.

…[a]l inicio de los años ochenta, el partido restableció sus instituciones y se embarcó en la tarea de desarrollar la economía y de convertir a China en una potencia en el ámbito internacional: se terminaron las revoluciones dentro de la revolución, cuyo propósito había sido el de purificar al partido y profundizar en el experimento colectivista del maoísmo. [4]

Una vez definida la meta económica, el partido decidió emprender la apertura económica para recuperarse de los errores de Mao y regresar al auge económico y político correspondiente a los emperadores chinos. Aunque las reformas no fueron instauradas con efecto inmediato, sino que fue una introducción lenta y gradual de modificaciones al sistema económico chino. Para Deng las reformas económicas iban más allá de mejorar el bienestar del país, eran para regresar la legitimidad de reinar por parte del pueblo. En palabras de Merle Goldman, una de las historiadoras cuyo trabajo está en el libro de lecturas comentadas República Popular China: De la utopía al mercado de Ugo Pipitone,

“¿[Deng] atribuyó la perdida de autoridad de este menos a factores económicos que a la arbitrariedad y a la concentración de poder político personal de Mao, que en última instancia generaron la violencia y el caos de la Revolución cultural.[5]

Deng tuvo el valor de afirmar que el culto excesivo llevo el seguimiento ciego de la Revolución Cultural y que los seguidores no pensaron más allá de las palabras de Mao. Él consideraba que los factores económicos tuvieron un cierto grado de influencia en la falla económica, pero que fundamentalmente el no cuestionar las propuestas de Mao a fondo, trajo consigo hambruna, muertes y caos. El caos, que había caracterizado el cambio de dinastía, fue un síntoma presente en la sociedad. No obstante, hay dos ideas que pudieron justificar la estancia en el poder por parte del Partido Comunista de China. Una puede ser que ninguna acción de Mao ha logrado reducir el culto que existe hacia él y, el otro, un trabajo por parte del partido y Deng para recuperar la legitimidad y la confianza del pueblo a través de las diversas reformas.

En el ámbito político, hubo dos características fundamentales para la materia del ensayo, la limitación del mandato y la separación de poder. Deng Xiao Ping es conocido principalmente, por regular el mandato de presidente. Anterior a la decisión de establecer como presidente vitalicio a Xi Jinping, los años correspondientes a un mandato eran cinco años que se podían tomar dos veces consecutivamente. Además, Deng Xiaoping mantiene una estructura de poder compartida con Zhao que se mantiene hasta concluir su mandato. David Wen-Wei Chang afirma que “Deng y Zhao hoy comparten una división del liderazgo en el que cada uno disfruta de un ámbito de control exclusivo.”[6] La implicación a este hecho es que el poder deja de estar concentrado en una sola persona y que el Partido Comunista toma más importancia, lo cual difiere con la tradición imperial china y el culto a la imagen de Mao.

Finalmente, regresando a Eugenio Anguiano y su sistema triangular para explicar el sistema político. Con las reformas de Deng Xiaoping desaparece el lado de la doctrina. Los otros lados quedan igual; con el Partico Comunista de un lado y el Ejercito Popular de Liberación del otro lado. La sociedad sigue envuelta entre esos dos lados y encima de ellos ahora se encuentra Deng Xiaoping.[7]

La perspectiva de Kelsen en Deng XiaoPing

Retomando las reformas de Deng XiaoPing, se identifica un nivel más claro de descentralización de poder. El hecho de que Deng comparta funcionas con Zhou y el partido muestra que él solo ya no puede o ya no quiere tomar todo el trabajo por sí mismo. No significa que sea un paso hacia una descentralización del poder político chino, pero el órgano deja de recaer puramente en una persona y, en este caso, el Partido Comunista de China toma más importancia. En otras palabras, la imagen divina que perseguía a Mao como chairman empieza a desaparecer lentamente y da paso a que exista un contrapeso interno en el partido. En el fondo, es difícil hablar de una descentralización de órganos porque sólo hay un partido que domina todas las funciones del Estado. Por consiguiente, sigue existiendo un poder centralizado, pero más laxo de lo que había sido anteriormente.

Xi Jinping

Xi Jinping, uno de los líderes más importantes en la actualidad, entra como presidente en el año de 2012. Aunque en medios internacionales llama más la atención por sus medidas económicas contra el gigante de Estados Unidos de América, su principal logro había sido el impulsar las medidas en contra de la corrupción dentro del Partido Comunista. Por el momento, el nombramiento como presidente vitalicio trae consigo una preocupación por parte de la comunidad internacional que asocia la acción como el comienzo de una dictadura, especialmente con el genocidio por parte de Mao. Además, lo que acentúa la preocupación es la censura impuesta a los ciudadanos chinos en los medios de comunicación e internet. Business Insider presenta como viable la idea que un presidente vitalicio signifique que no existan posibles futuros líderes que puedan eliminar a mediano plazo las intervenciones en la política por parte de Xi Jinping. Sin embargo, de la misma manera, Business Insider afirma que la estancia prolongada de Xi Jinping podría ayudar a concretizar mejor los planes que tiene para China a largo plazo.[8] Realmente, el mandato indefinido de Xi Jinping es un arma de doble filo y queda mucho a la especulación de lo que ocurrirá en el futuro próximo.

Lo que es importante de retomar, es que ha ganado poder y ha encontrado poca oposición por parte del Partido Comunista para cumplir su agenda política. Otro punto relevante es que la imagen de Xi Jinping es comparada con Mao Zedong, aunque queda por aclarar una diferencia doctrinal entre los dos. Para Mao, el confucionismo no era de relevancia y apostaba por la doctrina marxista y leninista. En cambio, Xi Jinping promueve las enseñanzas confucianas con el fin de sembrar la idea que el Partido Comunista trata de resguardar y salvar más de 5000 años de tradición. Incluso el Partido Comunista presenta en su propaganda a Xi Jinping como parte de un patriarcado confuciano que trata de proteger a sus hijos a cambio de su promesa de pertenecer al partido [9]

La centralización en Xi Jinping

Xi Jinping ha mostrado claramente un comportamiento que indica un movimiento hacia una centralización de poder cada vez más concentrada. El presidente chino cada vez tiene más facultades y menos contrapeso en la toma de sus decisiones, algo más parecido al poder centralizado de Mao y los emperadores. Es muy anticipado afirmar cierta estructura de poder a estas alturas, sería más recomendable volver a evaluar su ejercicio de poder cada cierto tiempo o cuando tome ciertas decisiones cruciales para el desempeño político-jurídico. Momentáneamente, el poder recae en la persona de Xi Jinping y no en el órgano que conforma el partido. Aquí hay que incluir que existe un factor que influye en las tomas de decisiones: las empresas que no están a cargo del Estado. Con anterioridad no existían las empresas del tamaño actual y con gran poder político. Quizá no sea un contrapeso directo, pero Xi Jinping debe tomar en consideración lo que implica cada negociación con otros Estados y decisiones de política interna, porque gran parte de la población dependen de ellas. A pesar de fungir cada vez más como órgano centralizado, tiene un pequeño contrapeso indirecto que proviene de afuera de los órganos del Estado que influye en su toma de decisiones.

Conclusión

En suma, la centralización dentro de un órgano no es algo reciente en la historia china. Como muestra el ensayo, esa centralización tiene más de 2000 años de tradición en este país oriental. Aunque en los últimos 100 años haya cambiado los nombres de las estructuras políticas, esa tendencia de poder centralizado es una muestra que es un concepto muy internalizado dentro de la sociedad china. También es importante tomar en cuenta que el análisis histórico es bastante superficial y que un análisis más exhaustivo que no sólo incluya temas políticos podría mejorar la percepción sobre este tema. Un ejemplo sería analizar con más detalle la recepción social desde la sociedad y no desde la elite política.

Retomando la pegunta del ensayo: ¿es posible afirmar que Xi Jinping represente un órgano centralizado según Kelsen? La respuesta al inicio del ensayo fue que “Xi Jinping es parte de un órgano centralizado”. Queda afirmar de nuevo, que Xi Jinping aún no tiene la centralización a nivel que lo tuvieron los emperadores como un poder centralizado totalmente puro, pero que ha dado señales que paulatinamente existe un movimiento hacia esa dirección. No obstante, es importante recalcar que las condiciones durante las dinastías imperiales son sumamente diferentes a la actualidad sumamente globalizada llena de tratados internacionales entre países. Es difícil llegar a una afirmación si algún día Xi Jinping pueda ser el órgano centralizado como individuo, ya que realmente el panorama internacional ejerce presión desde fuera y filtra ideas occidentales hacia el interior, lo cual puede cambiar las reglas del juego repentinamente. Finalmente, queda decir que la preocupación de Xi Jinping es algo que mantendrá a la comunidad internacional al pendiente y que es necesario seguir para entender mejor la dinámica económica internacional.

Livia Helena Rösel González. Estudiante de la licenciatura en derecho del CIDE.

NOTA: Las opiniones y datos contenidos en este documento son de la exclusiva responsabilidad de su(s) autor(es) y no representan el punto de vista del CIDE como institución.

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[1] Eugenio Anguiano y Ugo Pipitone, República Popular China: De la utopía al mercado (México: CIDE, 2014) p. 19. ISBN: 9786079367190

[2] Eugenio Anguiano Roch, El estudio de china desde cuatro enfoques: histórico, político, internacionalista y económico p. 4.

[3] Eugenio Anguiano Roch, El estudio de china desde cuatro enfoques: histórico, político, internacionalista y económico p. 5.

[4] Eugenio Anguiano Roch, El estudio de china desde cuatro enfoques: histórico, político, internacionalista y económico p. 22.

[5] Eugenio Anguiano y Ugo Pipitone, República Popular China: De la utopía al mercado p. 269

[6] Eugenio Anguiano y Ugo Pipitone, República Popular China: De la utopía al mercado p. 238

[7] Eugenio Anguiano Roch, El estudio de china desde cuatro enfoques: histórico, político, internacionalista y económico p. 6.

[8] Dylan Loh Ming Hui, “Xi Jinping is here to stay— and China will be forever changed because of it”, Business Insider, 4 de marzo de 2018, https://www.businessinsider.com/xi-jinping-permanent-presidency-will-change-china-forever-2018-3?utm_source=feedburner&utm_medium=referral

[9] Chris Buckley, “Xi Jinping Thought Explained: A New Ideology for a New Era” New York Times, 26 de febrero de 2018. https://www.nytimes.com/2018/02/26/world/asia/xi-jinping-thought-explained-a-new-ideology-for-a-new-era.html

Referencias

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Anguiano Roch, Eugenio y Ugo Pipitone. China, de Los Xia a La República Popular (2070 a.C.-1949): (Lecturas Comentadas). México, D.F.: Colección CIDE, 2012. ISBN: 9786077843160

Anguiano, Eugenio y Ugo Pipitone. República Popular China: De la utopía al mercado. México: CIDE, 2014. ISBN: 9786079367190

Botton Beja, Flora. Historia mínima de China. México, D. F.: El Colegio de México, Centro de Estudios de Asia y África, 2010. ISBN: 9786074620665

Buckley, Chris. “Xi Jinping Thought Explained: A New Ideology for a New Era”. New York Times. 26 de febrero de 2018. https://www.nytimes.com/2018/02/26/world/asia/xi-jinping-thought-explained-a-new-ideology-for-a-new-era.html

Confucio. Las Analectas. España: Arca de Sabiduría, 1998.

Embajada de la República Popular China en la República de Colombia “Qin ShiHuang y su imperio”, Embajada de la República Popular China en la República de Colombia, accedido el 27 de noviembre de 2018, http://co.china-embassy.org/esp/zggk/histo/t223712.htm

Kelsen, Hans. Teoría General del Estado. México: Coyoacán, 2015. ISBN: 9786079352424

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Pipitone, Ugo. Los daños del rey sabio: Mao y China.México: Centro de Investigación y Docencia Económicas, División de Estudios Internacionales, 2010) http://hdl.handle.net/11651/893

Xi Jin Ping: el reflejo de una tradición política y jurídica centralizada I/II

Introducción

La República Popular China ha ganado en los últimos años cada vez más atención por parte de los medios de comunicación y la comunidad internacional. Paulatinamente fue escalando la importancia del país en temas económicos y su impacto en el mundo es innegable. Los últimos encabezados de noticieros son acerca de la guerra económica que mantiene con Estados Unidos de América debido a la imposición por ambas partes de aranceles. Cuando un país empieza a llamar la atención tanto de los medios como de las grandes potencias económicas, es pertinente observar las circunstancias que han llevado a ese país a posicionarse como parte de la preponderancia internacional. No sólo los factores económicos son relevantes para la comunidad internacional, también los factores culturales, sociales y políticos. Es relevante analizar quién dirige a ese país con el fin de entender su desarrollo, en el caso de China, Xi Jinping. La política china tiende a generar un escepticismo en el mundo occidental debido al sistema comunista. Xi Jinping obtuvo hace poco el puesto de líder vitalicio lo que genera la idea de una dictadura. Aquí surge la pregunta, ¿es posible afirmar que Xi Jinping represente un órgano centralizado? La respuesta que propone este ensayo es afirmar que Xi Jinping es parte de un órgano centralizado, en otras palabras, parte de un grupo de personas que deciden la política china. Según Kelsen, la centralización puede venir de una sola persona, cuando el líder conforma todo el órgano centralizado. Sin embargo, no parece del todo plausible la existencia de un poder totalmente centralizado en una persona. Para responder, el ensayo analizará de manera breve la historia política de China anterior a los emperadores, época en la que se sembró la semilla de una tradición centralizada. Al igual, observará el sistema político durante la era imperial, el puesto de Mao Zedong y Deng Xiaoping. Es relevante mencionar a Mao Zedong, porque es la figura política china más importante y con más impacto del último siglo.

Confucio y la ley escrita

Antes de los grandes imperios, de lo que hoy conocemos como China, existían reinos feudales en conflicto perpetuo entre ellos. En las eras conocidas como Primaveras y Otoños y Los Reinos Combatientes[1] surgieron conceptos que siguen teniendo influencia en la cultura china. Los dos elementos que destacan para el propósito del ensayo son: las ideas filosóficas y las normas escritas o sistema burocratizado.

Confucio establece una filosofía o doctrina moral que sigue presente en la actualidad y que incluso se considera como una religión. Un tema, entre los múltiples que aborda, es la política y la manera en la cual los reyes deben de gobernar. Confucio retoma la idea que la legitimidad de un gobernante venía del mandato del cielo o Tian Ming[2]. Lo equivalente a seguir el mandato del cielo era seguir la moral. Por lo cual, la cualidad más importante para Confucio era la moral de un individuo. Un gobernante debía ser el ejemplo de ella y seguir las costumbres o convenciones sociales[3]. Además, Confucio pone énfasis en la sociedad civil, ya que “[e]l pilar esencial del Estado es la confianza del pueblo en sus gobernantes. Si se pierde la confianza, el país está sentenciado.”[4] Eso quiere decir que la sociedad civil puede iniciar un movimiento en contra de su rey si no se encuentra satisfecha con el desempeño moral que el gobernante ha brindado. Esto trae como consecuencia que las figuras futuras de poder, a pesar de tener un gran poder centralizado, siguen la idea de velar por la sociedad civil.

Previo a los imperios ya existían las normas escritas y la persona que impulsó la aplicación de normas fue Shang Yang. Dos puntos clave que destacan en su trabajo son la militarización y la aplicación universal de las leyes. Innovó el concepto de normas porque la aplicación universal de leyes incluía también a todos los miembros del gobierno, incluyendo gobernantes[5]. Bajo su idea, todos quedaban sujetos al sistema para evitar arbitrariedad en la aplicación de castigos. Lo destacable es que a pesar de la gran fuerza que tomaron tanto las ideas Confucio y como las de Shang Yang, estas dos se contraponen, pero son los dos sistemas que dan legitimad al futuro emperador por los siguientes 2000 años. La dualidad tiene una mejor explicación en la dinastía de los Han. Los dos elementos esenciales pueden ser interpretados como lo que considera Kelsen un sistema estático y uno dinámico. Siendo el sistema dinámico el legalismo y: el estático, el sistema moral de Confucio.

La dinastía Qin y el comienzo de los emperadores

La guerra de los reinos combatientes culminó cuando la dinastía Qín vence a los demás reinos en el año 221 a.C. y comienza formalmente la centralización de poder en la nueva figura política, el Emperador. El primer Emperador fue Yingzheng, conocido como Qín ShǐHuáng o HuángDi. A partir de esta dinastía, el emperador toma un papel importante como la figura más poderosa de ZhongGuo. Zhong que significa centro y Guo, país, en otras palabras, país central. ZhongGuo es el nombre chino para China.

Qín ShǐHuáng centralizó muchos aspectos de la cultura china como la escritura (los caracteres), las medidas y la moneda, también estableció un sistema administrativo. Los logros más impresionantes y conocidos por el mundo occidental es el comienzo de la construcción de la Gran Muralla y su mausoleo que contiene a los 8000 guerreros de terracota.

El sistema administrativo y los Emperadores

La dinastía Qín no fue la única dinastía que gobernó a China, los siguientes centenares de años hubo cambios en las dinastías que mantenían el control del poder. A pesar de los cambios de dinastías, el sistema político-administrativo logró perdurar hasta la última de ellas. Eugenio Anguiano, exembajador de México en la República Popular China, explica el sistema confuciano del gobierno en la época imperial como un triángulo, donde cada lado representa los siguientes aspectos: doctrina, mandarines y militares. Dentro del triángulo está la sociedad y encima de todo, el emperador. Los mandarines confucianos eran personas con puestos administrativos adquiridos por medio de un riguroso examen, resultando en el primer sistema meritocrático. Por el otro lado, los militares tenían como deber principal la protección del imperio de países o tribus vecinas.[6] La idea de darle prioridad a la protección del imperio y no al emperador, como en países occidentales, refleja que el peligro más grande para ellos venía del exterior.

La centralización de poder se afinó en la dinastía Han cuando el legalismo tomó más presencia. Es necesario volver a Confucio para entender el dualismo que surge. Él habla sobre la importancia de costumbres y el buen ejemplo moral que representa un gobernante, pero el legalismo insiste en el uso de un control normativo y una maquinaria burocrática.[7] El legalismo no cree en la moral de los súbditos y afirma la necesidad de instituciones que regulen el comportamiento humano. Dos conceptos que, a pesar de ser contradictorios, dan la legitimidad al Emperador en turno para gobernar.

La estructura administrativa estaba conformada por el Emperador en la cúspide, a quien llamaban hijo del Cielo, padre de todos los súbditos, que poseía tierras y era dueño de los productos de los mares y montañas. Él era el único legislador y juez supremo, nombraba al Canciller y al secretario Imperial. Además, las dependencias estaban a cargo de nueve ministros y a nivel provincial había un administrador, un comandante militar y un responsable de distrito. Para evitar abusos por parte de los encargados de provincia, existían inspectores de distrito.[8] Para efectos del ensayo, lo más importante es que el emperador es el único legislador y juez supremo, lo cual significa que es el individuo con más poder en el imperio chino. Asimismo, por medio de sus múltiples nombres y legitimidad por la voluntad del cielo, es posible afirmar que el emperador recibe un título semi divino.

En los siguientes siglos hay un ciclo bastante marcado, en el cual en momentos de alta centralización de poder existe un periodo marcado de paz. Los periodos de cambio de dinastía tenían como características principales el caos y una descentralización de poder. Los levantamientos eran principalmente campesinos y se acentuaban cuando ocurría un desastre natural porque, según Confucio, eso era un signo que el gobernador había perdido su legitimidad celestial (a grandes rasgos y de manera muy abstracta)[9]. Entonces, era responsabilidad de la sociedad destronar al emperador porque había perdido su legitimidad de regir.

Durante los periodos de paz y centralización, el poder en el emperador era absoluto. A pesar de que el país tuviera una división territorial y una delegación de funciones, los funcionarios no podían disponer libremente del poder que el Emperador les había conferido y tampoco podían rebelarse a los deseos u órdenes provenientes directamente del Emperador.

Kelsen y la centralización imperial

Hans Kelsen describe la centralización en su obra Teoría General del Estado y escribe que “una comunidad jurídica centralizada es aquella cuyo ordenamiento consiste única y exclusivamente en normas que valen para todo el territorio; […]”[10]. En otras palabras, pueden existir una diversidad de órganos, pero si sus normas son válidas para el mismo territorio, entonces es un sistema centralizado. El caso extremo de centralización es cuando todas las funciones recaen sobre un órgano o individuo.[11] En el caso de los emperadores chinos, el poder es claramente centralizado porque las normas que emitía el Emperador eran aplicables en cualquier lugar del territorio chino y esa tarea recaía sólo sobre él. A pesar de la existencia de delegación en funcionarios, estos pertenecían al órgano imperial en el cual sus acciones y decisiones eran juzgadas ante un funcionario superior o el Emperador. A pesar de que Kelsen ve difícil -pero no imposible- la existencia de un gobierno totalmente centralizado, el imperio de China demuestra que sí fue posible, siglos antes de la existencia del trabajo y la teoría de Kelsen.

La dinastía Qing

El imperio Qing fue el último imperio chino; existieron múltiples factores internos y externos que llevaron al imperio Qing a caer hace poco más de 100 años. Por un lado, de manera interna existía una decadencia administrativa y corrupción dentro de la burocracia. Por otro lado, desde el contexto exterior, los demás países lo posicionaban como un país con un régimen debilitado y sumido en la pobreza.[12] Un país que sufre de problemas internos graves y es asimilado por los demás países como débil, tiene más probabilidad de ser objetivo de invasiones extranjeras para someterlo a otro tipo de sistema de gobernanza. Las primeras inquietudes venían por parte de intelectuales y las élites que anhelaban recuperar la grandeza que alguna vez el imperio chino poseía. Los individuos que adquirieron este tipo de pensamiento pronto se hicieron llamar los nacionalistas.

El recuento histórico sobre la revolución nacionalista es bastante complejo y tedioso, por lo tanto, para fines prácticos del ensayo puede realizarse un recuento rápido de los sucesos más importantes. Al inicio, los nacionalistas querían acabar con la entrada del imperialismo extranjero y la dinastía Qing. A pesar de todo, las ideas que influyeron en ellos venían de países extranjeros, en donde la elite china comenzó a adquirir su conocimiento. El grupo de nacionalistas obtiene más adelante el nombre de Kuomintang y su objetivo era la creación de una República. La República de China dura del año 1912 al año 1949 en territorio continental.[13]

Mao y el Partido Comunista de China

Máo ZéDōng pertenecía y fue cofundador del Partido Comunista de China, un partido que entra en conflicto con el Kuomintang. La creación del Partido Comunista de China estaba a cargo del Komintern. La creación del partido tomó lugar el año de 1921 en Shanghai. El Partido Comunista de China era altamente dependiente de la URSS y, además, seguían la costumbre soviética de seguir la palabra incuestionable del líder Stalin. [14]

Unos años después de la creación del partido comienza una represión brutal en contra de los comunistas por parte del Kuomintang, lo que provocó una dependencia hacia el ejército rojo por parte del Partido Comunista de China. Los próximos años son de constantes enfrentamientos entre el Partido Comunista de China y el Kuomintang, en los que Mao Zedong resulta varias veces victorioso. Más adelante impulsa una alianza entre el Kuomintang y el Partido Comunista de China para enfrentar la invasión japonesa, responsable de la matanza y la violación de Nanjing, palabra que significa capital del sur y que en ese momento justo era la capital del sur, puede sonar redundante, pero la ciudad de Nanjing aún conserva tal nombre sin ser capital. La matanza y la violación de Nanjing tuvo como consecuencia 250 000 muertes y heridos, estupro colectivo y repetido de 20 000 mujeres, el asesinato de 12 000 civiles y 20 000 soldados fugitivos y la caída de la capital.[15] En 1943, aparece dentro del partido de manera oficial la expresión “Pensamiento de Mao Zedong” y dos años posteriores, Mao asume la presidencia dentro del partido, también conocido a partir de ese momento como Chairman Mao. Mao asume todo el poder y empieza su carrera como máxima autoridad política e intelectual. No significa que exista una aprobación total por todas sus decisiones, pero exista poco contrapeso respecto a sus disposiciones.[16]

Livia Helena Rösel González. Estudiante de la licenciatura en derecho del CIDE.

NOTA: Las opiniones y datos contenidos en este documento son de la exclusiva responsabilidad de su(s) autor(es) y no representan el punto de vista del CIDE como institución.

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[1]Flora Botton Beja, Historia mínima de China (México, D. F.: El Colegio de México, Centro de Estudios de Asia y África, 2010), p. 1-12 ISBN: 9786074620665

[2]Flora Botton Beja, Historia mínima de China, p. 57

[3] Confucio, Las Analectas (España: Arca de Sabiduría, 1998) p. 27-29.

[4] Confucio, Las Analectas, p 29.

[5] Eugenio Anguiano Roch y Ugo Pipitone. “China, de Los Xia a La República Popular (2070 a.C.-1949): (Lecturas Comentadas). (México, D.F.: Colección CIDE, 2012) p. 45- 46. ISBN: 9786077843160

[6] Eugenio Anguiano Roch, El estudio de china desde cuatro enfoques: histórico, político, internacionalista y económico (México: Centro de Investigación y Docencia Económicas, Estudios Interdisciplinarios, 2011) p. 3 http://hdl.handle.net/11651/1128

[7] Eugenio Anguiano Roch y Ugo Pipitone. “China, de Los Xia a La República Popular (2070 a.C.-1949): (Lecturas Comentadas) p. 64

[8] Flora Botton Beja, Historia mínima de China p. 92

[9] Eugenio Anguiano Roch y Ugo Pipitone. “China, de Los Xia a La República Popular (2070 a.C.-1949): (Lecturas Comentadas) p. 229-233

[10] Hans Kelsen, Teoría General del Estado, (México: Coyoacán, 2015) p. 215. ISBN: 9786079352424

[11] Hans Kelsen, Teoría General del Estado, p. 220-221.

[12] Flora Botton Beja, Historia mínima de China p. 255.

[13] Flora Botton Beja, Historia mínima de China p. 260- 300.

[14] Ugo Pipitone, Los daños del rey sabio: Mao y China (México: Centro de Investigación y Docencia Económicas, División de Estudios Internacionales, 2010) p. 4-5 http://hdl.handle.net/11651/893

[15] Flora Botton Beja, Historia mínima de China p. 287.

[16] Ugo Pipitone, Los daños del rey sabio: Mao y China p.6

La necesidad de protección de propiedad intelectual académica en México

Las normas morales dictan que robar no es moral, además de ir en contra de las normas jurídicas establecidas. Si una persona roba una joyería a mano armada, la ley establece una sanción para castigar el acto. Por el contrario, cuando una persona roba una idea, el proceso es mucho más meticuloso. El robo de propiedad intelectual es un tema por demás relevante dentro de la academia. Sin embargo, los intereses de los académicos no se ven reflejados en la ley.

La Ley federal del derecho de autor, en su artículo 12, establece que un autor es cualquier persona física que ha creado una obra ya sea artística o literaria[1]. Más adelante, en el artículo 14, dicha ley específica que las ideas en sí no cuentan como para ser considerado candidatos para reclamar derechos de autor.[2] Por lo tanto, cualquier trabajo académico debe estar a disposición del público en general, lo cual vulnera la creación de textos de investigación. Incluso, esta ley asegura que la información y los resultados innovadores, tanto de los científicos como de los académicos, estén a disposición del público en general para obtener beneficios de los nuevos conocimientos. O, visto de otra manera, de fomentar la interacción y el flujo de ideas mediante la inexistencia de un monopolio de propiedad, donde el propietario no pueda privar a los otros del uso de sus investigaciones.

En este sentido, el artículo 28 de la Constitución descarta la posibilidad de monopolio en cuanto a “privilegios” concedidos a autores y artistas por determinado tiempo para la producción de sus obras. Por un lado, la Ley Federal del Derecho de autor[3]  indica la autoridad competente y facultada para emitir una sanción cuando el derecho de autor sea violado:

Artículo 2o.- Las disposiciones de esta Ley son de orden público, de interés social y de observancia general en todo el territorio nacional. Su aplicación administrativa corresponde al Ejecutivo Federal por conducto del Instituto Nacional del Derecho de Autor y, en los casos previstos por esta Ley, del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial.

Por otro lado, según la Ley Federal del Derecho de autor[4], las condiciones en las que se genera el plagio son las siguientes:

Artículo 3o.- Las obras protegidas por esta Ley son aquellas de creación original susceptibles de ser divulgadas o reproducidas en cualquier forma o medio.

Artículo 4o.- Las obras objeto de protección pueden ser:

1) Según su autor

2) Según su comunicación

3) Según su origen D. Según los creadores que intervienen

Artículo 5o.- La protección que otorga esta Ley se concede a las obras desde el momento en que hayan sido fijadas en un soporte material, independientemente del mérito, destino o modo de expresión.

Artículo 13.- Los derechos de autor a que se refiere esta Ley se reconocen respecto de las obras de las siguientes ramas:

1) Literaria;

[…]

El reconocimiento de los derechos de autor y de los derechos conexos no requiere registro ni documento de ninguna especie ni quedará subordinado al cumplimiento de formalidad alguna.

Como puede observarse, la mayor deficiencia de dichas normas es que en su aplicación nunca hacen referencia al ámbito académico. En el caso del plagio, la falta de un procedimiento jurídico adecuado y normas que rijan la investigación como propiedad intelectual sólo se encuentra regula por códigos internos de cada institución académica. Esto ocasiona una variación entre las posibles sanciones que la persona que realizo el plagio podría hacerse acreedor.

Un claro ejemplo del vacío que presenta la mencionada legislación es la detección y sanción del plagio en el caso del ex profesor, Rodrigo Núñez Arancibia, de la Universidad Michoacana de San Nicolás. Dicho profesor era un reconocido historiador con grado de doctor por el Colegio de México (COLMEX), además de haber formado parte Sistema Nacional de Investigadores (SNI) del CONACYT en el cual obtuvo alrededor de 800 mil pesos mexicanos.[5]  No obstante, a este académico se le descubrieron casi 20 trabajos académicos claramente plagiados, incluyendo su tesis de doctorado que era en un 90% la obra original “La Revolución empresarial chilena” de Cecilia Montero.[6] De ello, la sanción que Rodrigo Núñez obtuvo por plagiar en diversas ocasiones textos -en ocasiones inéditos- de otros académicos fueron:

  • La expulsión del SNI y la imposibilidad de reingresar a este por al menos 20 años.[7]
  • La revocación del grado de doctor en sociología concedido por el COLMEX, por violar el artículo 22 del reglamento interno del programa de doctorado en ciencia social con especialidad en sociología.[8]
  • Destitución como profesor e investigador de la Universidad Michoacana de San Nicolás.

La razón por la que Núñez logró robar tantas ideas por más de una década sin ser descubierto fue porque dentro del campo académico y científico, las investigaciones y las publicaciones son numerosas. Es prácticamente imposible tener en cuenta cada trabajo hecho y notar las semejanzas que pudiera llegar a tener el trabajo de un académico en comparación con otro. Cabe destacar que otra dificultad es considerar los trabajos en otro idioma, otros países o de años muy separados.

Otro ejemplo es el actual presidente de México, Enrique Peña Nieto y su tesis para obtener el título de licenciado en derecho de la Universidad Panamericana. Después de un análisis realizado por la reportera Carmen Aristegui[9] y su equipo, mostró que la tesis del presidente sumaba un 28% plagio. Esta tesis, llamada El presidencialismo mexicano y Álvaro Obregón, contenía fragmentos del libro, Estudios de Derecho Constitucional, escrito por Miguel de la Madridal, mismos que os cuales no fueron citados en ningún momento. A pesar de que esta situación ha sido confirmada, la Universidad Panamericana no hizo nada al respecto más que aceptar que el plagio fue cometido, arguyendo que debido a que se trataba de un exalumno no le aplicaba el reglamento de tal institución académica.[10]

Estos dos casos demuestran, por un lado, las ineficiencias para castigar el plagio y, por otro, que las sanciones únicamente provienen de las instituciones académicas, sin que existan medidas establecidas por la ley. Contrario a esto, en España existe una protección de propiedad intelectual en obras literarias, artísticas o científicas. En el Real Decreto Legislativo 1/1996 (Decreto), las normas que regulan el derecho de autor quedan plasmados en los términos en los que la propiedad intelectual será manejada y qué tipo de acciones coercitivas serán tomadas en caso de plagio. Las acciones a grandes rasgos son los siguientes:

Artículo 138: Acciones y medidas cautelares urgentes.

El titular de los derechos reconocidos en esta ley, sin perjuicio de otras acciones que le correspondan, podrá instar el cese de la actividad ilícita del infractor y exigir la indemnización de los daños materiales y morales causados, en los términos previstos en los artículos 139 y 140. También podrá instar la publicación o difusión, total o parcial, de la resolución judicial o arbitral en medios de comunicación a costa del infractor.[11]

Esto significa que si llega a existir un caso de infracción de derechos de autor, el autor afectado cuenta con varias herramientas para detener la actividad y recibir una indemnización. En el artículo 139, el Decreto establece que el autor puede decidir si desea destruir el producto que fue hecho con base en su trabajo o si desea destruir las herramientas usadas para hacer el duplicado, el autor dispone de todo derecho para hacerlo.[12] En el caso de la indemnización, el autor tiene la potestad de exigir las pérdidas económicas que el plagio le ocasionó. También, el autor puede hacer que el plagiador pague la investigación previa para descubrir a la persona que estaba infringiendo.[13] En sí, la ley busca evitar el apropiamiento o uso con fines lucrativos sin el consentimiento previo del autor original por parte de un tercero.

Como pudo observarse, existe una clara deficiencia normativa que requiere subsanarse en beneficio de todos los investigadores. Es indispensable una reforma a Ley federal de derecho de autor con el objetivo de proteger las ideas y el tiempo invertido de un investigador, una reforma que incluya disposiciones como las presentadas por el cuadro normativo español. Es decir, una regulación que con su protección otorgue mayor valor a los descubrimientos científicos y, de esta manera, se fomente la labor científica.

Lucía Martínez Pardo-Salas y Livia Helena Rösel González. Estudiante de la licenciatura en derecho del CIDE.

NOTA: Las opiniones y datos contenidos en este documento son de la exclusiva responsabilidad de su(s) autor(es) y no representan el punto de vista del CIDE como institución.

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[1] Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, Ley Federal del Derecho de Autor (México, 13 de enero de 2016), 3, http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/122_130116.pdf

[2] Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, Ley Federal del Derecho de Autor, 4.

[3]  Ley Federal del Derecho de Autor (México, H. Congreso de la Unión, 2012), artículo 2.

[4] Ley Federal del Derecho de Autor (México, H. Congreso de la Unión, 2012), artículo 3, 4 y 5.

[5] En concepto de estímulo económico.

[6] Tania Opazo y Noelia Zunino, “Confesiones de un plagiador”, Nexos, 5/08/15, consultado noviembre 20, 2017, https://www.nexos.com.mx/?p=25896

[7] Emir Olivares Alonso, “Expulsan a dos miembros del SNI por plagio académico”, La Jornada, 04/08/2015, consultado el 20 de noviembre, 2017, http://www.jornada.unam.mx/2015/08/04/sociedad/033n1soc

[8] Reglamento interno del programa de doctorado en ciencia social con especialidad en sociología que se ofrece en el centro de estudios sociológicos del Colegio de México. “Artículo 22°. La tesis deberá ser una contribución individual y original al estudio del tema seleccionado. En ella el/la candidato/a pondrá de manifiesto su iniciativa, capacidad creativa y competencia para la presentación de los materiales y la exposición de las ideas, al mismo tiempo que demostrará que conoce la bibliografía especializada y que ha realizado un sólido trabajo de investigación empírico”

[9] Carmen Aristegui, Irving Huerta, Sebastián Barragán, Juan Omar Fierro y Rafael Cabrera, “Peña Nieto, de plagiador a presidente”, Aristegui Noticias, 21 de agosto de 2016, consultado el 20 de noviembre de 2017, https://aristeguinoticias.com/2108/mexico/pena-nieto-de-plagiador-a-presidente/

[10] Animal Político, “Peña sí plagió párrafos en su tesis, pero es imposible proceder: Universidad Panamericana” Animal Político, 29 de agosto, 2016, consultado el 20 de noviembre de 2017, http://www.animalpolitico.com/2016/08/tesis-pena-nieto-plagio-panamericana/

[11] Ministerio de la cultura, Real Decreto Legislativo (4 de julio de 2017), 45. https://www.boe.es/buscar/pdf/1996/BOE-A-1996-8930-consolidado.pdf

[12] Ministerio de la cultura, Real Decreto Legislativo, 45-46.

[13] Ministerio de la cultura, Real Decreto Legislativo (4 de julio de 2017), 46.