Desaparecidos: el triste caso de la desaparición forzada en México

Argentina, Chile, Colombia, Guatemala, Siria, Egipto y México. Por desgracia, todos estos países tienen en común la existencia de testimonios como el de Nora Tello. Ella busca a su esposo desde hace tres años, y decidió compartir su testimonio con la revista Vice sobre su caso, en donde dijo lo siguiente: «Mi esposo fue secuestrado o levantado. Está desaparecido. Hasta el momento las leyes se han hecho sordas, ciegas, mudas. Quiero justicia. Espero justicia.»[1]

La desaparición forzada es considerada como un crimen de lesa humanidad y se define como un mecanismo institucionalizado desde el poder para privar a una persona de su libertad, ocultarla y negar cualquier información sobre su paradero. De esta manera son violentados sus derechos a la libertad, al reconocimiento de su personalidad jurídica y a la integridad personal, a la vez que pone en peligro el derecho humano primordial; el derecho a la vida.

En el informe especial, realizado por la oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), se afirma que en Latinoamérica la desaparición forzada de personas es una técnica de terror. La desaparición forzada es parte de la estrategia en contra de los llamados grupos subversivos o terroristas, una estrategia utilizada por las fuerzas armadas y de las fuerzas de seguridad, los servicios de inteligencia o, inclusive, de grupos paramilitares que actúan con la cooperación y la tolerancia del Estado.

En nuestro país, este delito es mucho más común de lo que a cualquier mexicano le gustaría reconocer. Para el año 2016, el total de personas desaparecidas fue de 29,485. A nivel federal, la PGR señaló la desaparición de más de mil personas. El estado con mayor número de personas desaparecidas fue Tamaulipas. En cuanto al sexo de los desaparecidos, son los hombres quienes poseen el mayor porcentaje con un 74.5%, mientras que las mujeres tiene un 25.5%. Dentro de los rangos de edad más comunes, el grupo de 15 a 19 años es el que presenta un mayor número de personas cuyo paradero no ha sido localizado, lo que es un dato alarmante. Por su parte en el fuero federal, los estados que presentan mayor porcentaje de víctimas de desaparición forzada son: Guerrero, Veracruz y Tamaulipas; en su mayoría son hombres con edades entre 20 y 24 años. Otro dato no menor: por desgracia el 26.5% de las personas desaparecidas no son encontradas.[2]

Estamos hablando de casos en los que el Estado mexicano y sus funcionarios son los principales autores de las desapariciones. Para esto, sólo hace falta recordar los casos de desaparición forzada y feminicidio que se dieron en Ciudad Juárez, el lastimero caso de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, o el reciente caso del joven Marco Antonio el cual conmocionó nuevamente a la sociedad mexicana. Todos estos casos reflejan la impunidad y la violación de derechos humanos fundamentales, al tiempo que dejan en evidencia que el Estado, por acción u omisión, violenta, desaparece y asesina a sus ciudadanos. Los números no alcanzan a reflejar los sentimientos de la agonía de los familiares al saber que probablemente nunca volverán a saber el paradero de sus seres queridos, puesto que las instituciones y los funcionarios se mueven en un sistema de injusticia e impunidad. Esto ha provocado que los ciudadanos, las familias y las comunidades experimenten una sensación de victimización, vulnerabilidad e inseguridad, pues ni siquiera el gobierno mexicano tiene claro el número exacto de las personas desaparecidas en el país. Además hay que tomar en consideración que sólo se denuncian dos de cada diez delitos relacionados con la desaparición forzada por temor a las represarías de los funcionarios en contra de las familias.[3]

Uno de los datos más alarmantes sobre la impunidad de este delito es el hecho de que a pesar de que se cuenta con la Ley del Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (LRNPED), que obliga a generar un Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED),[4] se cuentan con datos contradictorios que dependen de la fuente que los difunde. Por ejemplo: en julio de 2017, el RNPD señaló que existían 31 mil 053 casos de personas desaparecidas dentro del fuero común y mil 093 del fuero federal, que daba un total de 32 mil 146 casos. Por su parte, las instituciones de procuración de justicia informaron de 24 mil 928 víctimas. En contraste, la CNDH indicó en su informe especial que para 2017, existían 57 mil 861 personas reportadas como desaparecidas en los últimos 20 años.[5] La disparidad de datos entregados está directamente relacionada con la falta de atención que las instituciones gubernamentales tienen a la hora de tratar el tema, así como de impartir justicia a las víctimas y sus familias. Además, de esta manera el Estado evade la responsabilidad en su implicación en cada uno de los casos, tanto los reportados como los no reportados.

México es sin duda un foco rojo internacional, pues no solamente los mexicanos desaparecen en el país. Tal como explicó el periodista José Reveles en su investigación sobre las desapariciones forzadas en México:

Hay que sumar a esta barbarie a los otros 80 mil centroamericanos cuyas familias salvadoreñas, guatemaltecas, hondureñas, nicaragüenses (incluso de más al sur: peruanas, ecuatorianas, brasileñas) afirman que se extraviaron mientras cruzaban esta geografía en los últimos diez años, tragados por ese triángulo de las Bermudas de la violencia extrema en que se ha convertido la República mexicana.[6]

Además, México es uno de los países que constantemente ha reconocido a la ONU, así como ha ratificado múltiples instrumentos internacionales relacionados con los derechos humanos. Sin embargo, lo que el Estado parece olvidar es que la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó, en su resolución 47/133 la Declaración Sobre la Protección de Todas las Personas Contra las Desapariciones Forzadas, lo siguiente:

De acuerdo con la Declaración, todo acto de desaparición forzada constituye una violación de las normas del derecho internacional que garantizan a todo ser humano, entre otras cosas, el derecho al reconocimiento de su personalidad jurídica, el derecho a la libertad y a la seguridad personales y el derecho a no ser sometido a tortura ni a otras penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes. Viola, además, el derecho a la vida, o lo pone gravemente en peligro. Los Estados tienen la obligación de tomar medidas legislativas, administrativas, judiciales y de otro tipo eficaces para prevenir o erradicar los actos de desaparición forzada, en particular para tipificarlos como delitos continuados en su legislación penal y establecer la correspondiente responsabilidad civil[7]

Aunado a la falta de atención que recibió la declaración de la Asamblea General, México ha rechazado durante varios años la opinión del Comité de la ONU contra la desaparición forzada, siendo la negativa de octubre de 2017 la más reciente. Esto implica que la recomendación de la oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), la cual exhortó al Estado mexicano a reconocer la competencia del Comité de la ONU contra la Desaparición Forzada para recibir denuncias por parte de las víctimas de violaciones a los derechos previstos en la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas, ha sido ignorada por el Estado mexicano.[8]

Si bien debemos señalar que el gobierno mexicano ha realizado esfuerzos para la protección e impartición de justicia en casos desaparición forzada, como lo es la promulgación de la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas, Desaparición Cometida por Particulares y del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas[9], estos no son suficientes, pues, en la ejecución de las leyes se cometen vicios y arbitrariedades que comprometen el proceso de buscar respuestas y justicia.

Según la opinión de diferentes organizaciones en defensa de los derechos humanos, en México las leyes presentan errores, como por ejemplo: hay leyes que protegen a los funcionarios de ser procesados, esto incluye a los altos funcionarios del gobierno y miembros de las fuerzas armadas; no se toma en cuenta la situación de los migrantes que desaparecen en territorio nacional; la falta de un registro preciso sobre el número de casos; la problemática administrativa como los casos de corrupción y otras prácticas que dificultan la investigación y resolución de cada caso, etc.[10]

En este tema, la sociedad civil es la que más esfuerzo ha puesto en organizarse para demandar justicia. Son los familiares de los desaparecidos quienes han creado los movimientos necesarios para la búsqueda y recuperación de sus seres queridos[11]. Lamentablemente esta acción suele convertirlos en blancos fáciles para ser víctimas del mismo delito, pues se vuelven ciudadanos incómodos que señalan constantemente los errores e ineficiencia de los funcionarios. O bien, pasan toda su vida sin obtener respuestas, como ha sucedido con los padres y amigos de los estudiantes asesinados y desaparecidos el 2 de octubre de 1968, los cuales aún esperan que se haga justicia.

Para concluir, me gustaría reflexionar sobre la primera afirmación de este texto: “México presenta cifras de personas víctimas de desaparición forzada, que se igualan a las de Siria y Egipto”, lugares que se encuentran en medio de conflictos bélicos. Lo anterior, ilustra la vulneración a los derechos humanos a la que los ciudadanos hemos sido sometidos por un Estado, que en principio debería buscar protegernos y asegurar nuestro desarrollo integral. De la misma manera, las víctimas de este delito son en su mayoría adolescentes y adultos jóvenes, las mismas personas que deberían contribuir al crecimiento de nuestro país y no formar parte de una cifra vergonzosa y en aumento: los desaparecidos de México, los que nos hacen falta. Lo anterior es un claro llamado a que, como sociedad, no dejemos de levantar la voz y exigir que se haga justicia, para las víctimas directas, sus familias y para toda la ciudadanía.

Graciela Mayte Chale-Cervantes. Maestra en Psicología Aplicada en la Criminología por la Universidad Autónoma de Yucatán. Socia y fundadora del Foco Rojo: Centro de psicología aplicada. Actualmente Jefa de monitoreo y evaluación del Programa de Reinserción en Centros de Internamiento para Adolescentes de Reinserta A.C.

NOTA: Las opiniones y datos contenidos en este documento son de la exclusiva responsabilidad de su(s) autor(es) y no representan el punto de vista del CIDE como institución.

_________________________________________

REFERENCIAS

  • Amnistía Internacional. (2016). Miradas ausentes: Testimonios de Familiares de Desaparecidos. Vice News. Recuperado de https://www.vice.com/es_mx/article/kwvnjv/miradas-ausentes-retratos-de-familiares-de-desaparecidos
  • Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos. (2015). Declaración del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, con motivo de su visita a México. Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Recuperado de: http://www.ohchr.org/SP/NewsEvents/Pages/DisplayNews.aspx?NewsID=16578&LangID=S
  • Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión. (Noviembre, 2017). Ley general en materia de desaparición forzada de personas, desaparición cometida por particulares y del sistema nacional de Búsqueda de personas. México: diario oficial de la federación.
  • Comisión Nacional de Derechos Humanos. (2017). Informe especial de la comisión nacional de los derechos humanos sobre desaparición de personas y fosas clandestinas en México. México: CNDH. Recuperado de: http://www.cndh.org.mx/sites/all/doc/Informes/Especiales/InformeEspecial_20170406.pdf
  • Consejo Nacional de Seguridad Pública en la Sesión Ordinaria XLII. (2017). Informe anual 2016: Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED). Méxio: Secretaría de Seguridad Pública. Recuperado de: http://www.senado.gob.mx/sgsp/gaceta/63/3/2017-09-12-1/assets/documentos/Informe_Anual_RNPED_2016_FINAL.pdf
  • Observatorio Nacional Ciudadano de Seguridad, Justicia y Legalidad. (2017). Desapariciones forzadas e involuntarias. El registro estadístico de la desaparición: ¿Delito o circunstancia? México: Observatorio Nacional Ciudadano de Seguridad, Justicia y Legalidad.
  • Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. (2017). Cierra campaña de la ONU-DH sobre desaparición forzada. Recuperado de: http://www.hchr.org.mx/index.php?option=com_k2&view=item&id=1027:nota-informativa-cierra-campana-de-la-onu-dh-sobre-desaparicion-forzada&Itemid=265
  • González Ruiz, J. Impunidad en materia de desaparición forzada en México. (2010). México: Comisión de los Derechos Humanos del Distrito Federal.
  • Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y La Comisión Nacional de los Derechos Humanos. (2015). La desaparición forzada en México: una mirada desde los organismos del sistema de naciones unidas. (México: CNDH.)
  • Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (2009). Desapariciones forzadas o involuntarias. Ginebra: ONU.
  • Reveles, José. México: país de desapariciones forzadas. Política y Cultura. (2015). 9-23

[1] Sergio Ortíz Borbolla, “Miradas ausentes: Testimonios de famililares de desaparecidos,” Vice. https://www.vice.com/es_mx/article/kwvnjv/miradas-ausentes-retratos-de-familiares-de-desaparecidos

[2] Sesión Ordinaria XLII, Consejo Nacional de Seguridad Pública, 2017. http://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5499796&fecha=04/10/2017

[3] José Reveles, “México: pais de desapariciones forzadas,” Política y Cultura. 2015, p-11. http://www.scielo.org.mx/pdf/polcul/n43/n43a2.pdf , Amnistía Internacional. (2016). Miradas ausentes: Testimonios de Familiares de Desaparecidos. Vice News. Recuperado de https://www.vice.com/es_mx/article/kwvnjv/miradas-ausentes-retratos-de-familiares-de-desaparecidos

Comisión Nacional de Derechos Humanos. (2017). Informe especial de la comisión nacional de los derechos humanos sobre  desaparición de personas y fosas clandestinas en México. México: CNDH. Recuperado de: http://www.cndh.org.mx/sites/all/doc/Informes/Especiales/InformeEspecial_20170406.pdf

[4] Observatorio Nacional Ciudadano de Seguridad, Justicia y Legalidad. (2017). Desapariciones forzadas e involuntarias. El registro estadístico de la desaparición:

¿Delito o circunstancia? México: Observatorio Nacional Ciudadano de Seguridad, Justicia y Legalidad.

[5] Comisión Nacional de Derechos Humanos. (2017). Informe especial de la comisión nacional de los derechos humanos sobre  desaparición de personas y fosas clandestinas en México. México: CNDH. Recuperado de: http://www.cndh.org.mx/sites/all/doc/Informes/Especiales/InformeEspecial_20170406.pdf

[6] José Reveles, “México: pais de desapariciones forzadas,” Política y Cultura. 2015, p-11. http://www.scielo.org.mx/pdf/polcul/n43/n43a2.pdf

[7] Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos. (2015). Declaración del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, con motivo de su visita a México. Naciones Unidas para los Derechos Humanos. , p-5 Recuperado de: http://www.ohchr.org/SP/NewsEvents/Pages/DisplayNews.aspx?NewsID=16578&LangID=S

[8] Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos. (2015). Declaración del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, con motivo de su visita a México. Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Recuperado de: http://www.ohchr.org/SP/NewsEvents/Pages/DisplayNews.aspx?NewsID=16578&LangID=S

[9] LEY GENERAL EN MATERIA DE DESAPARICIÓN FORZADA DE PERSONAS, DESAPARICIÓN COMETIDA POR PARTICULARES Y DEL SISTEMA NACIONAL DE BÚSQUEDA DE PERSONAS, Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, 2017. http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LGMDFP_171117.pdf

[10] Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, 2015; Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas

[11] José Reveles, “México: pais de desapariciones forzadas,” Política y Cultura, 9-23. 2015. http://www.scielo.org.mx/pdf/polcul/n43/n43a2.pdf

(Visitado 9.424 veces, 1 visitas hoy)