Sociedades por acciones simplificadas y el robo de identidad

Los pequeños o medianos empresarios, o más bien, aquellos que se encuentran por iniciar algún negocio, suelen sentirse un poco agredidos por todos aquellos actos y diligencias que implica empezarlo. Desde la tramitología, la normativa y, sobre todo, el dinero que hay que invertir para ello entre permisos, licencias, derechos e impuestos que hay que pagar para concretar un negocio.

Ante tal situación, el pasado 14 de marzo de 2016 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto por el cual se reforman y adicionan diversas disposiciones a la Ley General de Sociedades Mercantiles. Entre otros cambios, esta reforma incorporó al orden jurídico la novedosa figura jurídica que contempla la posibilidad de crear empresas unipersonales a través de la denominada “sociedad por acciones simplificadas” (mejor conocida como la S.A.S.)

En mi opinión, la creación de este nuevo tipo de sociedades es más bien de carácter político, pues, si bien tiene algunos aspectos positivos en su mayoría son negativos y riesgosos. Se trata simple y sencillamente de un estímulo por parte del gobierno federal para evitar pagos y costos iniciales del negocio, específicamente los gastos notariales por la constitución de una sociedad mercantil, que puede ir desde los cuatro o hasta los doce mil pesos (dependiendo el notario y el monto del capital de la sociedad), con el objetivo de cuidar la economía de los micro o pequeños empresarios. La intención de esta modificación legislativa es completamente comprensiva y en sí; no obstante, es una regulación muy descuidada y, peor aún, que puede ocasionar severos problemas en la compleja tarea de combatir el lavado de dinero.

Así, el objeto del presente artículo es explicar las características principales y, de manera muy breve, el proceso de creación de la S.A.S., así como los riesgos que pudiera ocasionar.

Es el capítulo XIV de la Ley General de Sociedades Mercantiles el que regula la creación de la S.A.S. El artículo 260 de dicho ordenamiento jurídico establece como características principales de esta sociedad las siguientes:

  • Se puede constituir con una o más personas físicas, sin la posibilidad de tener socios “personas morales”.
  • La persona física no puede ser simultáneamente accionista de otra sociedad, si es que su participación le permite tener el control de su administración, conforme al artículo 2º fracción III, de la Ley del Mercado de Valores.
  • Los ingresos totales anuales no pueden ser superiores a los cinco millones de pesos. Si los ingresos rebasan dicha suma, la S.A.S deberá convertirse en otro tipo de sociedad (S.A. de C.V. o S. de R.L. de C.V., por ejemplo.)

Uno de los aspectos novedosos es que ya no es necesario acudir ante un fedatario público (notario o corredor) para constituir esta sociedad. La autoridad competente para la creación de estas nuevas sociedades es la Secretaría de Economía, la cual cuenta con un “Sistema Electrónico de Constitución” (SEC) para este efecto. Aquí mismo es donde entra una de las tantas problemáticas que tiene esta sociedad. Este portal electrónico no cuenta con protocolos o fichas para asesorar a los interesados al iniciar su negocio. Dicho sistema contiene un catálogo de “Estatutos Sociales” ya determinados, que se seleccionan sin brindar ningún tipo de asesoramiento e indicar si son estos estatutos los que realmente se requieren y se adecuan para las actividades empresariales del futuro negocio. Esta no es una desventaja menor pues significa que quienes constituyen una sociedad de este tipo carecen de asesoría adecuada sobre diversas cuestiones como: ¿Cuál es el objeto social ideal para la sociedad que se pretende constituir? ¿Qué significan y qué conlleva un poder de actos de dominio, de administración o de pleitos y cobranzas? ¿Cuál debe ser la forma de administración? ¿Qué régimen fiscal es el adecuado para el objeto o el giro de la sociedad?, etcétera. Esto puede derivar en errores incluso irreparables que podrían generar eventualmente costos no deseados.

De manera muy breve, el procedimiento que se realiza a través del SEC para la creación de la S.A.S. es el siguiente:

  1. Obtener la denominación de la sociedad que otorga la Secretaría de Economía.
  2. Contando con la denominación, lo que sigue es elegir los estatutos sociales que contiene el SEC.
  3. Se firman los estatutos sociales
  4. Se realiza la inscripción ante el Registro Público de la Propiedad y Comercio para efectos contra terceros.

Es importante recalcar que los interesados en crear una S.A.S. deben contar obligatoriamente con el certificado de la Firma Electrónica Avanzada Vigente (FIEL), para poder solicitar y obtener la denominación de la misma e incluso poder firmar los estatutos de la sociedad, tal y como lo establece la fracción IV del artículo 262 de la misma ley.

Ahora bien, me gustaría enunciar ciertas problemáticas de extrema gravedad que podrían surgir por la manera en que se crea una S.A.S. México sufre desde hace unos años el famoso “robo de identidad”, delito que está creciendo y tomando fuerza día con día y el cual ha alcanzado una multiplicidad de víctimas en diversas ciudades y entidades de la República mexicana. Solamente el año pasado se denunciaron 250,000 casos ante la Comisión Federal de Comercio, y eso que desconocemos la cifra de aquellos casos que no se denunciaron. Este delito consiste en la obtención de información personal por distintos medios, ya sea que se obtenga por el robo o extravío de documentos, también por la obtención de bases de datos comerciales y bancarias o, por ejemplo, también al difundir información por requerimientos consistentes en correos electrónicos de autoridades como el Servicios de Administración Tributaria (SAT) –esta misma autoridad justo ha manifestado a la ciudadanía a tener mucho cuidado y estar alerta con estos falsos correos.

Como hemos visto, la creación de la S.A.S se realiza a través de medios electrónicos. Es precisamente aquí donde pueden empezar a surgir problemas. Nos podemos encontrar en Abu Dhabi o en cualquier lugar del mundo, utilizar una computadora, entrar al portal de la Secretaría de Economía y darle nacimiento a una S.A.S. Lo anterior vulnera la seguridad jurídica que garantizaba el proceso de creación de sociedades mercantiles, ya que era necesario acudir ante un notario o corredor público para que éste verificara la identidad de las personas interesadas en constituir una sociedad. Ahora, sin embargo, al no ser obligatorio acudir ante un fedatario para su creación, esto puede dar lugar a que se cometa el delito de robo de identidad. Alguien podría argüir que no se vulnera el principio de seguridad jurídica, y que no es necesario acudir ante un fedatario para garantizarlo, ya que la Secretaría de Economía a través del SEC cuenta con los medios suficientes para detectar e identificar este tipo de actos ilícitos. No obstante, cabe recalcar que el crimen organizado ha logrado vulnerar al sistema financiero y burlado muy bien a las entidades financieras al solicitar créditos bancarios utilizando la identidad de sus víctimas, dejándolas en severos problemas económicos al asumir éstas la obligación de pagar el crédito que jamás solicitaron e incluso formar parte del buró de crédito.[1]

Otro posible contrargumento puede sostener que es difícil que ocurra esto ya que es necesario que la persona cuente con la FIEL. Pero no hay que olvidar que el robo de identidad en México también se ha estado utilizado para obtener información de este tipo. Desde CURP, RFC, folios electrónicos y hasta la misma FIEL, facilitando las condiciones para que los grupos delictivos puedan crear empresas fantasmas.

Para finalizar, y como mencioné líneas arriba, la intención de la S.A.S es buena, pero dicha intención es puramente política para quedar bien con el sector micro y pequeño empresario. En México cada día aumenta el delito de robo de identidad y este nuevo modelo de sociedad mercantil facilita la comisión de dicho ilícito. Lo ideal para ayudar y beneficiar a los micro y pequeño empresarios sería identificar, analizar y, en su caso, eliminar o reducir ciertos trámites y costos tanto al momento del nacimiento de la empresa, como durante su crecimiento, pues hay que tener presente el hallazgo del Centro de Desarrollo de la Competitividad Empresarial: el 75% de las empresas en México mueren antes de los dos años de vida, y esto no es por la tramitología o los costos al iniciar la empresa, sino todas aquellos gastos a los que se enfrentan día con día[2], así como la excesiva carga tributaria, entre otros.

Oscar Leonardo Ríos García. Egresado de la licenciatura en derecho en la Universidad Marista de Mérida.

NOTA: Las opiniones y datos contenidos en este documento son de la exclusiva responsabilidad de su(s) autor(es) y no representan el punto de vista del CIDE como institución.

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[1] http://www.condusef.gob.mx/Revista/index.php/usuario-inteligente/consejos-de-seguridad/563-robo-de-identidad

[2] http://www.forbes.com.mx/4-riesgos-que-entrana-crear-la-sociedad-por-acciones-simplificada/#gs.GhDaEvo

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4 comentarios en “Sociedades por acciones simplificadas y el robo de identidad

  1. Coincido en su totalidad con el contenido de este articulo, el robo de identidad en México ya es una realidad, que se tiene que atender, si no se quiere tener problemas a corto plazo.

    Y las problemáticas que se enfrentan, de por si son difíciles de tratar, para luego caer en las garras de personas sin escrúpulos, que al suplantar a personas, las dejan con todos los problemas, que si no se detectan a tiempo, pueden ser difícil de arreglar.

  2. Escribes: «… dicha intención es puramente política para quedar bien con el sector micro y pequeño empresario …» y pregunto ¿eso que tiene de malo?
    Igualmente expresas: «… identificar, analizar y, en su caso, eliminar o reducir ciertos trámites y costos tanto al momento del nacimiento de la empresa, como durante su crecimiento …» y esas son acciones complementarias que tenderían a perfeccionar el esquema, que en sí, no lo percibo como problema.
    Y te contribuyo; lo ideal para pasar de persona física a persona moral unimembre, que es el caso de muchos negocios, debería contener la característica de que su capital no está conectado con el de la persona física, como en las S.A.s

  3. Estimado Oscar, yo realice la reforma en la Secretaría de Economía y tuve la responsabilidad de ponerla en marcha, solo de la lectura del texto legal es difícil tener claridad del detalle de su implementación, respeto tu punto de vista pero con gusto el día que tengas oportunidad ahondamos en ello para poderte dar mayor contexto de cómo, por qué, y de que manera está implementada la figura. Es importante decirte que no se trata sólo de la simplificación de cómo constituir una empresa, es una política pública integral que va más allá.
    Un saludo cordial
    Elsa Ayala

  4. Me parece un muy mal artículo, en primero porque todo se basa en suposiciones y opiniones. El dato de lo que es robo de identidad lo mezcla con obtención ilícita de lo datos personales. Muestra un desconocimiento del funcionamiento de la Fiel y finalmente supone que los fedatarios públicos no han sido victimas de clientes que presentan identificaciones falsas o que las empresas que pasan por su proceso de creación no son usadas para el lavado de dinero. Genera miedo del uso de los medios electrónicos sin justificante real, no porque no existan, sino porque a la fecha está demostrado que los benéficos son mayores que los riesgos.

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