¿Tienen los padres derecho a decidir si vacunan o no a sus hijos?

Durante los últimos 15 o 20 años, ha surgido con bastante fuerza una “moda” de no vacunar a los niños. En 1998, se publicó un estudio en una revista médica llamada The Lancet en donde Andrew Wakefield relacionaba la vacuna triple (sarampión, paperas y rubeola) con trastornos del espectro autista y otros padecimientos.  El supuesto estudio era un fraude, se probó que Wakefield tenía conflictos de interés, manipuló la evidencia y que además la muestra del estudio no era representativa. En 2004, la revista se retractó de la publicación y el Consejo Médico General de los Estados Unidos le retiró su registro médico en 2010.

El daño, sin embargo, ya estaba hecho. El estudio se había diseminado y muchas personas comenzaron a abrevar de él para sustentar otras teorías de la conspiración. El reporte contribuyó a que las tasas de vacunación cayeran de manera drástica. Un artículo de la revista Annals of Pharmacotherapy llama al fraude de Wakefield como uno de los peores engaños médicos de los últimos cien años.

Hoy se dice que las farmacéuticas son las que “inventan” que necesitamos vacunas y que la composición de éstas causa más males que las enfermedades que se supone que previenen. Se argumenta por ciertos padres de familia que los ingredientes de los que están hechas las vacunas son nocivos para la salud. Y, finalmente, se grita a los cuatro vientos que es un derecho de los padres decidir si aplican o no vacunas a sus hijos. El uso de internet y redes sociales ha provocado la diseminación de información falsa que asusta a cualquier papá o mamá incauto.

La realidad es que el fraude ha provocado el regreso de enfermedades que ya estaban erradicadas o que estaban controladas gracias al principio de inmunidad colectiva. Este tipo de inmunidad es básico para evitar enfermedades infecciosas y evitar su correspondiente cadena de contagio, pues al vacunar a una parte de la población se protege indirectamente a otros individuos vulnerables no vacunados. La clave de esto es que esos individuos no vacunados no deben ser niños cuyos padres decidieron por ideología dejar de vacunarlos, sino niños o adultos que por alguna razón de edad o salud no pueden ser vacunados. Por ejemplo, en California fue famoso el caso de un niño que venció la leucemia después de un largo tratamiento de quimioterapia y que no podía regresar a la escuela pues al no ser obligatoria la vacunación, ésta no podía garantizar al menor su salud. O el caso de una madre de 6 hijos, activista del derecho a decidir, cuyos hijos se contagiaron con tosferina, poniendo en peligro la vida de su bebé de apenas 3 meses.

En California se desató un fuerte debate sobre si la vacunación de los niños debía ser dejado a elección de los padres. En diciembre pasado hubo una epidemia de sarampión en Disneylandia y han regresado las paperas, la rubeola y la tosferina. En España hace unos días murió un niño de difteria. Y en Alemania también regresó la polio.

Por estas razones, el 30 de junio pasado, el gobernador de California promulgó la reforma a la ley SB 277 volviendo obligatoria la vacunación a partir de 2016. Los términos de la ley son bastante fuertes para una cultura de la vacunación tan laxa como la hay en ese país, pues si no se cumple con las vacunas obligatorias, los niños no podrán ir a guarderías, kinders y escuelas tanto públicas como privadas.

La única opción para no recibir una vacuna por razones de salud será a través de una excepción firmada por un médico. Existe una excepción de transición para no recibir vacunas por objeción de conciencia. Para que los niños sean admitidos en las escuelas, deberán entregar una carta notarial donde afirmen la razón de la no vacunación, la cual será válida únicamente por etapas educativas (con nuestros equivalentes: guardería a pre-escolar, kínder a primaria, secundaria a prepa).

La ley de California establece como obligatoria la vacunación para difteria, hepatitis B, influenza tipo B, sarampión, paperas, tosferina, poliomielitis, rubeola, tétanos, varicela y cualquier otra que el departamento de salud considere necesaria bajo la recomendación del comité asesor del departamento de salud y servicios humanos de los Estados Unidos, de la Academia Americana de Pediatría y la Academia Americana de Médicos Familiares. Asimismo, vale mencionar que esta reforma determinó como obligatorio el registro de la vacunación (supongo que habrá cartillas de vacunación).

Esto significa, entonces, que fundamentalmente lo que la ley modifica es la obligatoriedad de las vacunas para todos los niños para poder asistir a guarderías y escuelas, lo cual no es a mi juicio no es una obligación excesiva o desmedida –así sucede en muchos otros países.

De ahí que el debate interesante se encuentra en tres cuestiones que colisionan: el derecho de los padres a decidir, el derecho de los hijos a la salud y la salud pública.

Las personas que se oponen a la SB 277 en California apelan al derecho de los padres a decidir vacunar o no a sus hijos lo promueven como “your child, your decision”. Por otro lado, quienes abogan a favor de la vacunación oponen la salud pública y, en menor medida, el derecho de los niños a la salud como razones para imponer las vacunas a la población.

En lo personal, pienso que los padres no tienen derecho alguno sobre la salud de sus hijos, todas las decisiones que tomen con respecto a ésta deberán estar basadas en su interés superior, así como en el principio de autonomía progresiva. Los hijos no pertenecen, como objetos, a sus padres. Por ello, cualquier decisión que éstos tomen, sobre todo si éstas pueden afectarles en su vida y salud (de manera temporal o permanente), deben atender a su individualidad y autonomía. Los niños aunque sean menores de edad, son sujetos de derechos y, como tales, tienen derechos, independientemente de la ideología o creencias religiosas de sus padres o tutores.

Así, el derecho de los menores a una vida saludable, sin riesgos de contraer enfermedades infecciosas graves o gravísimas prevalece sobre el derecho de los padres a omitir la vacunación por razones de conciencia. Más aún si existen fuertes razones científicas a favor de que las vacunas han desaparecido enfermedades como como la viruela o, en su caso, disminuido la incidencia de enfermedades contagiosas graves y gravísimas, como la polio o la rubeola.

Finalmente, para añadir peso a la balanza a favor de los niños, el riesgo en que se pone a la salud pública al dejar de vacunar a los hijos por razones desinformadas –o per aún: informadas a través de artículos fraudulentos o arengas de gnete como Jim Carrey, Alicia Silverstone o Christie Alley– es inmenso y rompe el principio de inmunidad con el que se han prevenido tantas enfermedades que no han desaparecido, pero que se han prevenido, gracias a las vacunas. No solamente los anti-vacunas ponen en peligro a sus hijos, sino que ponen en peligro a las personas vulnerables rompiendo el principio de inmunidad colectiva, en el que paradójicamente se recargan.

Aquí un breve recuento de los argumentos a favor y en contra de las vacunas.

Geraldina González de la Vega. Constitucionalista y ensayista. LLM Düsseldorf. Twitter: @geraldinasplace

NOTA: Las opiniones y datos contenidos en este documento son de la exclusiva responsabilidad de su(s) autor(es) y no representan el punto de vista del CIDE como institución.

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12 comentarios en “¿Tienen los padres derecho a decidir si vacunan o no a sus hijos?

  1. Lamentable que una «constitucionalista» y ensayista afirme que los padres no tienen derecho alguno sobre la salud de sus hijos, siendo cierto como lo que es que están obligados en la esfera jurídica de proteger al menor lo que incluye a su vacunación y su salud en general, es la ultima vez que leo este blog

  2. Max Juárez, precisamente es lo que argumento. Que por derecho a la salud de los niños, los padres tienen la obligación de vacunarlos. Lo que afirmo es que los padres no tienen derecho a disponer de este derecho con base en sus convicciones. El derecho es de los niños, no de sus padres.

    «En lo personal, pienso que los padres no tienen derecho alguno sobre la salud de sus hijos, todas las decisiones que tomen con respecto a ésta deberán estar basadas en su interés superior, así como en el principio de autonomía progresiva. Los hijos no pertenecen, como objetos, a sus padres. Por ello, cualquier decisión que éstos tomen, sobre todo si éstas pueden afectarles en su vida y salud (de manera temporal o permanente), deben atender a su individualidad y autonomía. Los niños aunque sean menores de edad, son sujetos de derechos y, como tales, tienen derechos, independientemente de la ideología o creencias religiosas de sus padres o tutores.»

    Saludos,

  3. Geraldina… para qué laboratorio trabajas??
    No han de ser pocos los pesos que recibes por insertar este tipo de sandeces en la web.
    Constitucionalista de rebaño y empresa.

    1. ¿Se tiene que trabajar en un laboratorio para estar consciente de lo benéficas que han sido las vacunas para la humanidad y para respetar el derecho a la salud de los niños? ¡Qué pensamiento más limitado, soso, anodino y fútil!

    2. Que triste caso el de Geraldina con frases de novela mexicana como «el daño ya estaba hecho»….estoy segura que nunca leyó ni siquiera el articulo original de el Dr, Wakefield en el Lancet.
      Los padres tienen el derecho a la información y a tomar la decisión de si quieren vacunar a sus hijos o no..
      es como el sin sentido de la vacuna de la Hepatitis B, si los padres son negativos, y a menos que se vaya a drogar o sea un cunero muy promiscuo no hay necesidad de inyectarle esta vacuna a un recién nacido, con una cantidad muy por encima del limite de Aluminio.

  4. A todas luces se ve que este artículo esta a favor de la vacunación, cuyos estragos se han hecho notar con pruebas y estudios científicos contundentes.

    El derecho que tienen los padres a decidir si su hijo es vacunado o no, debe ser legítimo, ya que por lo mismo que un bebé no tiene uso de razón ni consciencia para hacer esta decisión, quien mejor que los padres quienes son los responsables de la seguridad del niño.

    Además, antes de aplicarnos una vacuna, se nos debe de realizar un estudio clínico para saber a qué nos estamos exponiendo, con qué efectos secundarios nos vamos a enfrentar y si estos duran de por vida, situación que no se hace, ya que con la vacunación en masa, a todos se les aplica por igual, siendo que cada uno tiene un sistema biológico diferente.

    Para terminar, son bien conocidos los intereses disfrazados de filan-trópicos que se dan en las grandes farmacéuticas y los gobiernos, ¿porque intentan engañarnos a la gente con este tipo de blogs pro-vacunas? ¡que pocos escrúpulos!

    1. Los padres no tienen todo el conocimiento ni siquiera para saber cómo educar a sus hijos, mucho menos sobre salud, para ello existen profesionales que se preparan justamente para apoyarlos. Suponer que los padres tienen la razón absoluta para saber qué proporcionarles y dar la mejor seguridad a sus hijos sólo por la razón de ser sus padres, es algo simplista; los padres deben informarse adecuadamente, no con artículos antivacunas poco fundamentados, sesgados y mal elaborados.
      Todos somos diferentes, pero los mecanismos fisiopatológicos para responder a los medicamentos, incluyendo vacunas, se han estudiado ampliamente, que no los conozca es otra cosa. Por favor, lea.
      Y el negar lo que con bases científicas se ha comprobado: que las vacunas ayudan, eso sí no tiene escrúpulos.

  5. «moda» se le llama a cuestionar todo lo que nos imponen vamos por buen camino geraldina sabes que es el formaldheido y compuestos de alumino? no verdad ignoras muchas cosas. ignorante.

  6. Excelente opinión, de lo mejor que he leído al respecto últimamente.

    Considero que la obligatoriedad de la vacunación debe ser instituida en la medida en que la omisión de la misma comprometa a la Salud Pública.

    Aludiendo a los principios de bioética: beneficiencia, no maleficiencia, justicia y autonomía, los niños tienen derecho a la salud y la implementación de la misma debe necesariamente recaer en el Estado, toda vez que los padres no sean aptos para responsabilizarse de la misma.

    Leo por ahí a gente aludiendo a «estudios científicos contundentes.» Sobra decir que su argumentación sesgada dista mucho de tener autoridad científica, ergo probablemente carece de las aptitudes indispensables para analizar de manera crítica textos referentes.

    El comentario acerca del formaldehído me causa gracia, ni me tomaré la molestia de refutarlo, solo agregaré que se trata de un clarísimo caso del efecto Dunning-Kruger.

    Finalmente añadir que esta gente anti vaxxer podrá seguir promulgándose en contra de las vacunas muchos años más, paradójicamente gracias a las vacunas y a la investigación científica que han aumentado su esperanza de vida.

    Griten, manifiéstense, expresen su inconformidad. Los espero en mi consultorio cuando sus hijos enfermen de aquellas patologías que podrían haber sido evitadas.

  7. Clasica información manejada para confundir a las personas que no estudian, no investigan y no cuestionan. Las armas Biologicas llamadas vacunas, son para reducir la población, ahi te inyectan todo tipo de enfermedades, cancer, para que uno enferme a corto o largo plazo, te baja el sistema inmune NO LO FORTALECE como nos han hecho creer. Cuantos de los que leen esto HAN EXIGIDO Y LEIDO LOS PANFLETOS DE LAS VACUNAS?. Sabias que si vas a los panfletos del issste estan estos marcados con amarillo donde dice el contenido de estas y la información de los efectos.
    Basta con estudiar un poco y ver las consecuencias que vienen al inyectar las porquerias que estas contienen en el cuerpo humano, metales pesados, mercurio, alumnio, celular de bebes abortados que son donde las cultivan. ¿Te vas a seguir inyectando e inyectando a tus hijos estas armas?. En los panfletos claramente te dicen que una ves inyectado ES MUYYYY PROBABLE QUE AUN ASI TE enfermes de lo que supuestamente te estan protegiendo. Ahi dice claramente que puedes MORIR despues de ser inyectado. No es teoria de conspiración, realmente es COSPIRACION, al principio dudaba como todo mundo programado, hasta que hice mi propia investigación, amistades que despues de una vacuna sus hijos quedaron AUTISTAS O MURIERON, ¿porque hay tanto bebe y niños con cancer?. Medicos me han confesado que realmente son para dañar y ellos y sus familias no se vacunan. (pero no lo haran publico porque no quieren perder su trabajo y ser amenazados). Hay que reducir la poblacion a toda costa. que mejor el gran engaño desde hace años, inyectarlos con algo que se ha vendido por mucho como que son segurias Y PARA EL BIEN DE LA GENTE.
    NO ME CREAS. HASTE UN FAVOR Y A TUS HIJOS e Investiga. Deja de gugarte ruletasos con estas armas a ver si tu o alguno de tus hijos es el proximo en morir o quedar dañado de porvida.
    Y para aquellas enfermeras y medicos que saben realmente lo que son y aun asi las siguen fomentando y aplicando. TODO SE PAGA EN LA VIDA, ANTE DIOS TODOS DAREMOS CUENTAS Y ahi seran Juzgados, Vayan pensando que le diran por tantos niños hermosos que Dios ama, han dañado. (Disculpa Señor, es que era mi trabajo y mejor decidi dañar, y asesinar para conservarlo).

  8. Soy profesor de medicina familiar y farmacología aplicada, en la Esc. de Medicina del Tecnológico de Monterrey en Guadalajara, busqué datos porque mañana tenemos el tema de vacunas en el 8o semestre de mi escuela de medicina en Guadalajara. En esta ocasión incluiré el domicilio de este blog como fuente de información para mis estudiantes.
    Les comparto los temas que estamos manejando en años previos y las fuentes principales: El contexto por el fraude científico en vacunas. Esquemas nacionales e internacionales. Balance de beneficio/riesgo. ¿Podemos asegurar que la vacuna protegerá contra la enfermedad y que no se presentarán reacciones adversas? Contexto presentado por el profesor.
    Guías mexicanas de inmunizaciones y ACKERMAN, LK. & SERRANO, JL. (2015). Update on Routine Childhood and Adolescent Immunizations. American Family Physician, 92(6), 460-468.
    Lo expresado en este blog es fundamental para que mis estudiantes conozcan el contexto social real donde se desempeñarán, nuestra sociedad se ha vuelto extraordinariamente compleja, por lo que formar médicos capaces de comprender la necesidad del diálogo con la sociedad es indispensable. Como nota, además de presentarles a detalle el reconocido fraude descrito por la autora, iniciamos con un breve corto de «El séptimo sello» Igmar Bergman, la Suecia del año 1000 DC, una epidemia destroza la nación, la ciencia cartesiana surgirá dentro de 500 años, la medicina es solo para la nobleza, y no tiene idea de virus, bacterias…

  9. Los medicos aveces ni estan informados de los procedimientos de la mafia farmacéutica y el plan de eugenesia global. Estan pagados por los lobys. Somos numeros y dinero. De buena o mala fe. La psiquiatria igual negocio genocida. Ritalin para los niños. Mercurio y porqueria y media en las vacunas. Y con la palabra teoria de laconspiracion la utilizan para que parezcan paranoicos e imbeciles. La mafia medica tiene los ojos cerrados. Somos sus conejillos de indias.

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